Batalla del 6 de Junio de 1808 en ValdepeñasMe encontraba el otro día en una ciudad con alma de vino que mi corazón siente como su patria y que me es grato visitar. Con sonoro nombre y solera a sus espaldas, Valdepeñas era esa ciudad. Disfruté de un guiño primaveral en su soleada plaza, de la compañía de sus gentes -que son las mías y muy queridas-, de sus charlas y sus ricos caldos que tan bien sientan a mi paladar como a mi corazón. Como dijo un sabio, Bonum vinum laetificat cor homini que viene a decir que el buen vino alegra el corazón del hombre. Y ahí me encontraba yo, en ese entorno idílico en el que el tiempo no corre porque estás encantado con todo lo que te rodea hasta que a mis oídos llegó una historia extraña como indignante. En ese instante, el paraíso se rompió y mi mente se precipitó en los problemas de lo cotidiano, de lo real, de la vida misma. Y esta es la historia que traía por el camino de la amargura a todos los que allí me encontré y que sentí tan mío como el que más. (más…)