El 12 de septiembre del año pasado, el amigo Pabormi nos hablaba sobre un patito feo convertido en cisne gracias a la magia del “bell canto”: Era la historia de Paul Potts y su tierna historia personal salida de un reality como Britain’s Got Talent. Si alguien quiere desempolvar recuerdos aconsejo su lectura. Yo sólo puedo refrescarles la memoria con imágenes porque pocas palabras pueden describir la conmoción que provoca esta interpretación del Nessum Dorma.

De hecho, Puccini es mi autor favorito en ópera y no puedo evitar que esta canción me llegue a la médula y al mismísimo tuétano de cualquiera de mis huesos. “Nessum dorma” es un aria del acto final de la ópera Turandot de Giacomo Puccini que significa  “Nadie duerma”. Ambientada en la China milenaria, la ópera narra la historia de la cruel princesa Turandot que, en venganza a una antepasada mancillada, decapita a sus pretendientes si no le responden tres adivinanzas. Un príncipe desconocido (Calaf) se presenta respondiéndole los tres enigmas y desafiándola a que sea ella la que averigue su nombre. Turandot ordena que nadie duerma en Pekin hasta que se sepa el nombre del atrevido pretendiente. El aria inicia el tercer y último acto tras la proclama de la princesa. Calaf canta, indicando su certeza de que sus esfuerzos por descubrir su nombre serán en vano y la princesa tendrá que finalmente casarse con él. La letra es preciosa, sublime, perfectamente apropiada para tan bella melodía… ¿qué decir?

El príncipe desconocido
¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!
¡También tú, oh Princesa,
en tu fría habitación
miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza…!
¡Pero mi misterio está encerrado en mí,
¡Mi nombre nadie lo sabrá!. No, no
Sobre tu boca lo diré
(Puccini: Sólo cuando la luz brille)
Sólo cuando la luz brille
(Puccini: ¡solo sobre tu boca lo diré!)
¡Y mi beso fulminará el silencio
que te hace mía.!
Voces de mujeres
Su nombre nadie sabrá…
¡Y nosotras, ay, deberemos, morir, morir!
El príncipe desconocido
¡Disípate, oh noche! ¡Tramontad, estrellas! ¡Tramontad, estrellas!
¡Al alba venceré!
¡venceré! ¡venceré!

Creo que el éxito de Paul Potts es una mezcla entre una vida gris y fracasada batallando por un sueño inalcanzable. Por eso ese pato feo, gris, invisible socialmente y lejos de cualquier canon social… brilló cual bello y níveo cisne gracias al bello modular de las ondas sonoras que de su garganta surgieron en un abarrotado auditorio que no pudo resistirse a la siempre mágica influencia de la música.

Pero esto ya es historia pasada -que merece la pena no olvidar, pero agua pasada-. Britain’s Got Talent ha vuelto a comenzar, un año más, y en su primera gala el milagro ha vuelto a repetirse en la figura de una mujer de 47 años, soltera, desempleada, voluntaria en una iglesia, aficionada al karaoke, no muy agraciada físicamente y que afirma que nunca la han besado. Se llama Susan Boyle y ha causado sensación. Con una timidez y una naturalidad lejana a poses y composturas superficiales, se presentó con un tema fetiche para la cultura británica, “I dreamed a dream” del musical Los miserables -adaptación de la novela de Víctor Hugo siendo una de las obras de la literatura del XIX más conocidas y adaptadas tanto a cine como a televisión-. La obra razona sobre la naturaleza del bien, el mal y la ley a través de una historia que abarca y expone la historia de Francia, la arquitectura de París, la política, la ética, la justicia, la religión, la sociedad, las clases y la naturaleza del amor romántico y familiar. De hecho en el Reino Unido, el musical de “Los miserables” se estrenó el 8 de octubre de 1985 en el Barbican Theatre de Londres y fue recibida con entusiasmo por crítica y público. En 2006, el musical celebró su vigésimo primer aniversario convirtiéndose en el espectáculo que durante mayor tiempo se ha interpretado en la historia del West End londinense.

En primer lugar, les pondré un fragmento de I dreamed a dream en la celebración de su décimo aniversario en el panorama artístico londinense y en segundo lugar la actuación de Susan Boyle y comparen ustedes mismos. (Disculpen las imágenes de Susan pero los derechos de autor hacen casi imposible encontrar un enlace decente que adjuntarles. Aquí les adjunto un enlace de alta calidad entero)

La elección de la canción, al igual que ya pasó con el señor Potts, es magnífico. “I dreamed a dream” significa “Soñé un sueño” y este sueño es el que empieza a ver cumplido esta señora de Escocia. Les pongo una traducción de la canción y disculpen algún error en la misma.

Soñé ya hace tiempo
Cuando había esperanza y vivir valía la pena
Soñé que el amor no moriría nunca
Soñé que Dios perdonaría

Entonces era joven y valiente
Y se hacían, se usaban y se desperdiciaban sueños
No había rescates que pagar
Ni canciones sin cantar, ni vino sin probar

Pero los tigres vienen de noche
Con sus voces estruendosas
Al igual que te arrancan la ilusión
Vuelven tu sueño en vergüenza

Él durmió un verano a mi lado
Con él pasé unos días maravillosos
Él se llevó mi infancia
Pero se marchó cuando el otoño llegó

Y yo aún soñaba que regresaría a mí
Que pasaríamos la vida juntos
Pero hay sueños que no pueden ser
Y hay temporales que no podemos capear

Soñé que mi vida sería
Tan diferente de este infierno en el que vivo
Tan diferente ahora de lo que parecía
Ahora la vida ha matado el sueño que soñé

Parece que otro cisne ha nacido dentro de la actualidad mediática. Esperemos que los productos televisivos no emponzoñen su alma y no sufra esta persona una realidad virtual desligada de la cruel realidad de la calle. Lo que muestra esta bella historia que está empezando a dar sus pasos es el hecho o el dato a observar. Parece que calan más hondo las historias anónimas de gente fracasada y de sueños rotos que la de niñas pijas ricachonas que no saben qué hacer para llamar la atención como la corte Hilton. Mejor así que estoy harta de la rubia tonta y prefiero soñar con  y como hace la señora Boyle.

Buenas tardes y hasta pronto.

Sueñen. Es gratis, gratificante, placentero, recomendable y, en ocasiones, los sueños se hacen realidad.