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	<title>Aloque y ... &#187; Sucesos acaecidos</title>
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		<title>ASOCEAO (Asociación española para la aceptación de la obesidad)</title>
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		<pubDate>Sun, 03 May 2009 03:27:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aloque</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sucesos acaecidos]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
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		<description><![CDATA[Ya hablé en otro post de mi vida como gorda (LA VIDA DE UN GORDO) y hoy les hablaré de algo referente a la obesidad: ASOCEAO. Pero vayamos por partes y empecemos por el principio.
Hace unos años, navegando por internet encontré, por casualidad, comunidades de gordos en las que se hablaba de problemas, situaciones, consejos, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify">Ya hablé en otro post de mi vida como gorda (<a href="http://aloque.miciudadreal.es/2007/11/la-vida-de-un-gordo/" target="_blank"><strong>LA VIDA DE UN GORDO</strong></a>) y hoy les hablaré de algo referente a la obesidad: <span style="color: #ff0000"><strong>ASOCEAO</strong></span>. Pero vayamos por partes y empecemos por el principio.</p>
<p style="text-align: justify">Hace unos años, navegando por internet encontré, por casualidad, comunidades de gordos en las que se hablaba de problemas, situaciones, consejos, anécdotas…bla, bla, bla. Fueron muy útiles para mi tras la operación, a nivel personal, porque encontré gente con la que compartir mis sentimientos, vivencias y problemas. Esa fatua ilusión de no sentirte un bicho raro al ver cómo gente de cualquier punto del globo terráqueo pasa por lo mismo que tu, pero ese alivio duró poco. <span id="more-362"></span></p>
<p style="text-align: justify">Pronto me saturé de unas conversaciones tan monotemáticas y de una larga repetición de frustraciones, miedos, inseguridades… Al final, comprendí que lo que unía a todos los que participaban en esos foros era la frustración de unas expectativas no satisfechas. Me saturó la desesperación, la tristeza, la soledad… tantos sentimientos negativos que amargaban a tanta gente en un momento en el que yo empezaba a encontrarme a mí misma por el subidón de autoestima que estaba experimentando al bajar de peso que no lo vi apropiado y tampoco sentía que encajaba porque me colocaban en otro escalafón por estar ya operada. <em>¡Qué ironía!</em>- pensé- <em>hasta en el mundo de los gordos hay clases</em>. Al final, el deseo último de todas esas comunidades es <strong>ser y estar delgado</strong>. Entrar en el mundo de los delgados para mí no es viable. Quien <strong>ES</strong> gordo lo es toda su vida… <strong>ESTÉ O NO</strong> gordo. Al menos en mi opinión, la gordura conlleva una forma de pensar o de ser que no cambia, aunque si cambien los kilos en la báscula, pero ese es un tema que merecería un post aparte.</p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, entre todas esas comunidades, me topé con algo muy distinto que captó mi atención. Una iniciativa nueva en España que proponía algo totalmente nuevo: la aceptación de uno mismo. Entré, examiné la web que parecía igual al resto, casi con las mismas secciones, pero el contenido no era el mismo. Leí, analicé, pero no me terminaba de cuadrar, aunque la idea me parecía buena. ¿De qué les estoy hablando? Disculpen, estaba en mis propias meditaciones, les hablo de <strong>ASOCEAO </strong>(<em><strong>Asociación Española para la Aceptación de la Obesidad</strong></em>) y de su página web <a href="http://www.gordos.org/" target="_blank"><strong>www.gordos.org</strong></a>.</p>
<p style="text-align: justify">Esta asociación defiende la idea de que <em>“las personas obesas son bellas, por dentro y por fuera y pueden estar sanas &#8220;a pesar&#8221; de su obesidad”</em> y huyen del enfoque fatalista que se da a la condición de obeso que tanto predomina en otros foros que provocan ese sufrimiento en el que viven la mayoría de gordos. ASOCEAO propone que <em>“se puede ser gordo, sano y sexy, sí, las personas gordas también son atractivas para mucha gente, aunque sea algo impensable para muchos”</em>. Estos son los principios básicos del <span style="color: #ff0000"><strong><a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Sizeism" target="_blank">Size Acceptance Movement o Fat Acceptance Movement</a> </strong></span> y esta es la primera asociación española que conozco que sigue estos principios.</p>
<p style="text-align: justify">Pero como ya he dicho, los principios de esta asociación no terminaban de encajar en mi cabecita: “<em>¿cómo se puede ser feliz siendo gordo?, ¿cómo poder hacer vida normal siendo gordo?, ¿cómo llevar una vida sana y saludable siendo gordo y qué hay de las co-morbilidades (enfermedades asociadas a la obesidad)?, ¿qué calidad de vida puedo llevar siendo gordo?”</em>&#8230; y mil preguntas más como ésta asediaron mi mente. Así que contacté por mail con los fundadores de esta asociación y les planteé directamente mis preguntas recibiendo contestaciones aún más desconcertantes como <em>“estar gordo no tiene porqué significar que no se está sano”</em>. <em>Esta gente está loca</em>. -pensé- <em>Si se está gordo es porque tienes una enfermedad llamada obesidad por lo que no estás sano</em>. Y durante un tiempo, estuve cruzándome mails con los fundadores intentando entender la locura de esa gente que, con una paciencia infinita, respondieron cada una de mis preguntas, cada una de mis argumentaciones, cada una de mis ideas. Así es como conocí, virtualmente, a <strong>Héctor y Ana –fundadores de ASOCEAO</strong>-. Gracias a su historia personal, a sus propios descubrimientos y sucesos personales, a sus comentarios y respuestas entendí y comprendí este desconocido mundo del <strong>Size Acceptance Movement o Fat Acceptance Movement</strong> (Movimiento pro-aceptación de la obesidad) y por fin… algo empezó a encajarme.</p>
<p style="text-align: justify">Sé que no estoy consiguiendo ser clara en mi exposición, pero es que es difícil transmitir por escrito todo lo que me encantaría explicarles. Cambiar un esquema mental ya establecido es complicado. Si cuando naces te dicen que el mar es azul, lo fijas en tu mente como una verdad universal. Y de pronto, te encuentras a alguien que te dice que el mar no es azul si no que es verde o negro o puede ser marrón… es difícil cambiar de idea o modificar tu esquema mental. Pues con la obesidad es lo mismo. Desde pequeña me han metido en la cabeza que ser gorda es una enfermedad que hay que corregir o curar y asimilar la posibilidad de que los gordos pueden ser personas sanas&#8230; ¡¡¡Cuesta mucho!!! Es realmente complicado, pero es real y es verdad. Sin contar mis kilos, nunca he tenido nada grave. Mis analíticas eran muy buenas y era una persona sana. Sin embargo, he pasado mi vida de médico en médico, he estado tomando medicamentos constantemente, he estado haciendo dietas –que realmente <strong>SI</strong> variaban mis analíticas teniendo que tomar medicamentos para estabilizar las carencias-… ¡¡¡No es de locos!!! Estando sana he visitado médicos sin parar… ¿por qué? Es más, tras mi operación, sigo visitando médicos sin parar y haciéndome analíticas sin parar porque tengo deficiencias de hierro, vitamina B12 y de ácido fólico constantemente por lo que constantemente estoy tomando medicamentos para compensar esas carencias. Muchas veces pienso que tomo más medicinas que muchos ancianos… ¿qué tomaré cuando sea una vieja? ¿una farmacia entera?</p>
<p style="text-align: justify">Es de locos, pero todo esto pasaba constantemente por mi cabeza y sigue pasando. Tal vez, las ideas de ASOCEAO no sean una locura si no una respuesta. Tanto Héctor como Ana saben de mis dudas, pero también saben que apoyo esta iniciativa aunque aún no llegue a comulgar al 100% con todas las ideas. A lo mejor aún tengo muchas que cambiar en mi cabeza. En mi caso, soy una gorda más que siempre ha querido estar delgada y aunque haya conseguido bajar de peso sigo estando en una situación de sobrepeso (actualmente peso 90 kilos). Sin embargo, estoy bien y me siento bien con ese sobrepeso porque empiezo a aceptarme tal y como soy. Empiezo a encontrarme dentro de mi cuerpo, aunque haya días en los que me cueste más. Pero ¿qué hubiera pasado si desde el principio me hubiera aceptado como soy?</p>
<p style="text-align: justify">Ufff… creo que este es el peor post que he escrito por lo raro de mi exposición. Disculpen, pero me supera. No sé como estructurarlo. Supongo que es un tema que iré desarrollando en futuros artículos porque hay muchos detalles que dan para largos testamentos. Pero por hoy creo que debo cortar aquí. Digamos que esto ha sido una toma de contacto.</p>
<p style="text-align: justify">Les animo a visitar la página de ASOCEAO, les animo a cuestionarse el concepto de obesidad como enfermedad o como lacra social, les animo a cuestionarse su nivel de satisfacción vital, les animo a conocer el ser y el sentir de las personas obesas, les animo a descubrir nuevos puntos de vista, <strong>les animo a descubrir que el mar no es sólo de color azul</strong>.</p>
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		<title>Sexo y sexualidad</title>
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		<pubDate>Sat, 22 Nov 2008 03:18:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aloque</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sucesos acaecidos]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
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		<description><![CDATA[Si teclean “sexo” en google aparece la burrada de 129 millones de páginas. Si le quitan la “o” serán 691 millones. Si escriben “sexualidad” la cifra se reduce a 13,5 millones y en inglés, “sexuality” salen 27,6. ¿Qué nos dice esto? Primero que lo que triunfa es la carnaza y segundo que hay muy poco [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://aloque.miciudadreal.net/files/relaciones-sexuales.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-249" src="http://aloque.miciudadreal.net/files/relaciones-sexuales-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" align="left" /></a>Si teclean “<em>sexo</em>” en google aparece la burrada de 129 millones de páginas. Si le quitan la “<em>o</em>” serán 691 millones. Si escriben “<em>sexualidad</em>” la cifra se reduce a 13,5 millones y en inglés, “<em>sexuality</em>” salen 27,6. ¿Qué nos dice esto? Primero que lo que triunfa es la carnaza y segundo que hay muy poco conocimiento sobre lo qué es y lo que engloba la sexualidad. De eso quiero hablar.<span id="more-243"></span></p>
<p style="text-align: justify"><strong>¿Qué es sexualidad? </strong></p>
<blockquote><p>Según la RAE, sexualidad (De sexual).<br />
<em>1. f. Conjunto de condiciones anatómicas y fisiológicas que caracterizan a cada sexo.<br />
2. f. Apetito sexual, propensión al placer carnal.</em></p>
<p>Y sexo (Del lat. sexus).<br />
<em>1. m. Condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas.<br />
2. m. Conjunto de seres pertenecientes a un mismo sexo. Sexo masculino, femenino.<br />
3. m. Órganos sexuales.<br />
4. m. Placer venéreo. Está obsesionado con el sexo.</em></p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Normalmente confundimos estos dos términos fundiendo su significado. Pero no es así. El sexo es una parte de todo lo que engloba la sexualidad. Sin embargo, como hemos comprobado antes tiene menos seguidores. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS)&#8230;</p>
<blockquote><p><em>&#8220;la sexualidad es un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y las relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales&#8221; (OMS, 2006).</em></p></blockquote>
<p style="text-align: justify">Siendo un aspecto central del ser humano, que es tanto innato como aprendido, ¿no creen que la tenemos descuidada? La sexualidad podemos dividirla en cuatro campos: el erotismo, la vinculación afectiva, la reproductividad y el sexo genético (Genotipo) y físico (Fenotipo).</p>
<ul>
<li>El <strong>erotismo </strong>es la capacidad de sentir placer a través de la respuesta sexual, es decir a través del deseo sexual, la excitación sexual y el orgasmo.</li>
<li>La <strong>vinculación afectiva</strong> es la capacidad de desarrollar y establecer relaciones interpersonales significativas.</li>
<li>La <strong>reproductividad </strong>es más que la capacidad de tener hijos y criarlos. Incluye efectivamente los sentimientos de maternidad y paternidad, las actitudes de paternidad y maternidad, además de las actitudes favorecedoras del desarrollo y educación de otros seres.</li>
<li>La <strong>característica del sexo desarrollado</strong> comprende el grado en que se vivencia la pertenencia a una de las categorías dimórficas (femenino o masculino). Es de suma importancia en la construcción de la identidad, parte de la estructura sexual, basado en el sexo, incluye todas las construcciones mentales y conductuales de ser hombre o mujer. Aquí también se incluyen las <strong>distintas orientaciones sexuales</strong>.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify">Pero dejemos las conferencias para otro momento. Vayamos al meollo. Como ven, la sexualidad implica multitud de caracteres, que sin una cuidada formación y difusión, <strong>nos llevan a la ignorancia y de la ignorancia a los problemas hay un paso</strong>. Cada etapa del ser humano está determinada por una vivencia sexual distinta condicionada por la edad, por lo que cada etapa de la vida necesita conocimientos y experiencias específicos para su óptimo desarrollo. En este sentido, para los niños es importante conocer su cuerpo, sus propias sensaciones y aprender a cuidarlo. Un niño o una niña que puede nombrar las partes de su cuerpo (incluyendo el pene, el escroto o la vulva) y que ha aceptado que es parte de él, es más capaz de cuidarlo y defenderlo. En esta etapa aprenden a amar a sus figuras importantes primero (los padres, los hermanos) y a las personas que los rodean, pueden tener sus primeros enamoramientos infantiles (que son diferentes de los enamoramientos de los adolescentes) y también viven las primeras separaciones o pérdidas, aprenden a manejar el dolor ante éstas. En cuanto a la reproductividad, empiezan a aprender a cuidar de los más pequeños (pueden empezar con muñecos o mascotas) y van desarrollando su capacidad reproductiva. También tienen grandes dudas sobre su origen, generalmente las dudas que tienen con respecto a la relación sexual necesitan la aclaración del sentido amoroso y del deseo de tenerlo que tuvieron sus padres. Les resulta interesante el embarazo y el nacimiento en un sentido de conocer su propio origen. Sobre todo será importante indagar la pregunta y responderla al nivel de conocimiento de acuerdo a la edad del menor.</p>
<p style="text-align: justify">¿Cuántos aspectos que parecen ajenos al sexo? Pero es que es real… el sexo, mejor, la sexualidad nos rodea y no sólo me refiero a películas porno. Es mucho más y ya no sé cómo explicarlo. Es todo. Y sólo he puesto el ejemplo de los niños, pero si no lo abordamos desde que nacen y atendemos sus necesidades, no podrán formar su propia identidad sexual y más tarde, si no tienen una salud sexual, vendrán los problemas. ¿Qué <strong>problemas</strong>? Pues… en el <strong>sexo</strong>, los problemas <strong>homofobia, violencia contra la mujer, inequidad sexual, etc</strong>. En la <span style="text-decoration: underline">vinculación afectiva</span> se encuentran las <strong>relaciones de amor/odio, la violencia en la pareja, los celos, el control de la pareja.</strong> En el <span style="text-decoration: underline">erotismo</span> presentarán problemas tales como <strong>disfunciones sexuales o las infecciones de transmisión sexual</strong>. En cuanto la <span style="text-decoration: underline">reproductividad</span> se observan <strong>desórdenes de la fertilidad, violencia y maltrato infantil, abandono de los hijos</strong>, etc.</p>
<p style="text-align: justify">¿Les suena de algo todos estos problemas? De hecho, la mayoría de consultas que llegan a los médicos en materia sexual suelen ser por esa falta de salud sexual y de conocimientos sobre sexualidad. Entonces, ¿por qué seguir negando esa necesidad de acceso a la información? No cabe en mi cabeza.</p>
<p style="text-align: justify">Es imposible abordar este tema en un solo post. No va a arreglar el mundo, pero si podemos reflexionar sobre esto. En mi caso, he sido y sigo siendo una inculta sexualmente hablando. Tema tabú en mi casa, tema blasfemo en mi colegio de monjas, tema desvirtuado en mi grupo de amigas, sin acceso ninguno a información alguna… normal señores fue mi reacción cuando tuve mi primera regla. Cuando fui al baño y vi lo que había en mis braguitas, aún habiendo estudiado unos años antes lo que era la reproducción humana impartida por una monja, grité. Grité con fuerza y me eché a llorar. Rápidamente acudió mi madre, que al verme, sin explicar ni decir nada abrió un cajón del que extrajo esos pañales extragruesos que ella usaba pero no sabía para qué. Con una destreza, debida a la mecánica repetición de su experiencia, me cambió de braguitas y plantó ese pañal que me hizo sentir aún más violenta, aún más incómoda y aún más ninguneada. Todo esto en silencio. Ni una explicación ni un porqué ni una palabra. Sólo un simple “<em>ale, arreglado”</em> y se marchó de ese baño para seguir con sus cosas. Y ahí me quedé sentada durante no sé cuánto tiempo con un sentimiento de suciedad, pecado –si, pecado- y de vulnerabilidad como nunca antes había sentido.</p>
<p style="text-align: justify">Cuando me senté a comer, noté las miradas de mis padres fijadas en mí, notaba ese pañal incomodándome, notaba un dolor en la tripa que no era indigestión, notaba la impureza y me sentía mal. Sólo al final de la comida, mi madre rompió el silencio con un <em>“¡Felicidades, ya eres una mujer!”</em>. Mi padre también me felicitó y sentí asco. Y sentí vergüenza cuando mi padre me dio un beso. Por la tarde mi madre se sentó conmigo porque quería tener una conversación de <em>“mujer a mujer”</em>. Tenía que explicarme cómo era ser mujer. Mi primera conversación de sexualidad desde que nací y tenía mil dudas que aclararme, pero me daba vergüenza hablar con ella y a ella le estaba costando la vida encontrar las palabras. ¿Situación cómoda? Todo lo contrario. Quería huir, pero ella empezó a hablar. <em>“Bueno, ya te ha bajado la regla y eso quiere decir que ya eres una mujer. Así que tendrás que aprender lo que a partir de ahora tienes que hacer”</em>. Me explicó cómo cambiarme de compresa, me explicó cada cuanto me vendría, me explicó cómo calcular los periodos, me explicó cómo asearme y acto seguido me advirtió… <em>“Ahora deberás tener cuidado. Tener la regla significa que puedes tener niños, así que tienes que evitar que alguien pueda propasarse contigo. E<strong>s nuestra responsabilidad cuidar nuestra virtud </strong>y espero que sepas hacerlo. Ya que ciertas cosas sólo se pueden hacer cuando se está casado”</em>. Y aquí se acabó mi primera y última conversación de sexualidad con mi madre, ya que nunca más he vuelto a tener ganas de hablar con ella de estos temas. Claro, ¡¡¡fue tan cómodo y natural la primera vez!!!</p>
<p style="text-align: justify">Y para rematar el día, acudí al campo. Reunión familiar. Mi querida madre había pregonado mi secreto a toda la familia y, como somos pocos, tuve que aguantar besos y felicitaciones de todos y cada uno de mis tíos, tías y abuelos. Cada beso me ensuciaba más, cada abrazo de mis tíos me violentaba más, cada carantoña de mis tías me hundía más. Esa noche al meterme en la cama me di cuenta de que estaba maldita. Ser mujer era una condena. Tenía que evitar que cualquier hombre quisiera quitarme mi virtud como me había dicho mi madre y todos los hombres empezaron a darme asco. Hasta tuve pesadillas durante días. A partir de ese día, escondía y camuflaba mi cambiante cuerpo para que nadie me mirara y para no verlo yo también porque lo odiaba. Evadía cualquier contacto con un miembro del género masculino -incluyendo a mi padre- y me asustaba todo.</p>
<p style="text-align: justify">Y así fue todo hasta que llegó mi siguiente duda, mi siguiente comezón, mi siguiente pecado… el día que descubrí lo que era el placer. Pero esa es otra historia. Toda esta experiencia tan importante que es la primera menstruación en la vida de una mujer fue para mi de lo más traumática y desagradable. Muchas veces la he imaginado si en mi casa la sexualidad o el sexo hubieran sido algo hablado, normal, natural y perfectamente asumido. Si eso hubiera sido así, creo que me hubiera ahorrado muchísimos problemas posteriores: en mi vida diaria no habría sido tan introvertida, miedosa, insegura, tímida; no habría tenido tanto miedo del sexo opuesto ni del sexo ni del ginecólogo&#8230; Y en mi vida íntima no habría tenido tantos miedos, tantos reparos, tantos obstáculos… que me han impedido vivir y sentir plenamente mi vida sexual. De hecho, aún estoy batallando con esos handicaps.</p>
<p style="text-align: justify">Por eso, hoy valoro esos conocimientos que he tenido que buscar por mi misma. He tenido que formarme sexualmente tardíamente y soy consciente de todas esas carencias, de toda esa evolución que me he perdido. He tenido que ir desde la primera exploración que un niño hace de su cuerpo, descubriendo todas las partes que lo componen, hasta mis valores y sentimientos con un fin: <strong>descubrir quién soy, cómo soy y porqué soy como soy.</strong></p>
<p style="text-align: justify">Me estoy conociendo y emplearé toda mi vida en hacerlo. Y en lo que pueda, ayudaré a todo el que me rodea para que se conozca en todas sus dimensiones y ámbitos. Y cuando tenga hijos, otro gallo cantará, pero aseguro que <strong>valoraré su educación sexual, contribuiré a su formación para que ellos disfruten de una buena salud y vida sexual</strong>.</p>
<p>Estaba oyendo:<a href="http://www.xoremi.com/mp3/Ska-P%20-%20Sexo%20y%20Religion.mp3">Sexo y Religión de Ska-P</a> (pulsa para reproducir)</p>
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		<title>Hasta la vista abuelo (II)</title>
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		<pubDate>Tue, 04 Nov 2008 06:13:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aloque</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sucesos acaecidos]]></category>
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		<description><![CDATA[Continuación de Hasta la vista abuelo (I)
Como les decía, el abuelo estaba cada vez más cascarrabias y, en ocasiones, pensaba que sólo mi abuela era capaz de entenderle, pero con un poco de empatía podías entender sus reacciones –yo actuaría igual que él-. Debió ser duro para él muchas cosas que empezó a vivir como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://aloque.miciudadreal.net/files/abuelo-y-nietas.jpg"><img class="size-thumbnail wp-image-222 alignleft" style="border: 1px solid black;margin: 5px 10px" src="http://aloque.miciudadreal.net/files/abuelo-y-nietas-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" align="left" /></a><strong>Continuación de <a href="http://aloque.miciudadreal.es/2008/11/hasta-la-vista-abuelo-i/" target="_blank">Hasta la vista abuelo (I)</a></strong></p>
<p style="text-align: justify">Como les decía, el abuelo estaba cada vez más cascarrabias y, en ocasiones, pensaba que sólo mi abuela era capaz de entenderle, pero con un poco de empatía podías entender sus reacciones –yo actuaría igual que él-. Debió ser duro para él muchas cosas que empezó a vivir como perder independencia, cuando le quitamos el coche al convertirse en un peligro al volante por no estar al cien por cien de sus capacidades, ver cómo cada día le iba costando más moverse, ver cómo no podía irse de paseo solo, tener que ir pidiendo ayuda para hacer cualquier cosa… es duro y le voy entendiendo cada vez más. Incluso ya casi ni podía disfrutar del placer de leer, aunque a pesar de eso seguía llevándole o regalándole cualquier libro que me encontraba y que sabía que le iba a gustar. <span id="more-216"></span></p>
<p style="text-align: justify">Al final, creo que no le quedó otro remedio que ir acostumbrándose a que su mujer y sus hijos le tuvieran que ayudar –es algo natural al fin y al cabo-, pero también creo que una de las cosas que más le ha tenido que costar fue tener que pedirle a su nieta ayuda. Sólo pasó una vez y fue duro para los dos. Estaba en el hospital y estábamos solos… sé que evitó hacerlo, pero al final no le quedó otro remedio. Fui consciente de lo violento que era para él –para mí también- y le quité hierro bromeando todo el rato. ¡¡¡Es muy jodido envejecer!!!</p>
<p style="text-align: justify">Los sustos seguían y empecé a ver el miedo en los ojos de mi abuelo. Miedo que me transmitía y no quería ni pensar en eso. El gran luchador tenía miedo y eso no era nada bueno. El lobo volvía y empezaba a verle las orejas. No era nada bueno. En esos momentos de miedo, él se aferraba a su inseparable compañera: mi abuela. Era la única que con su presencia le daba paz y tranquilidad. En una ocasión me confesó que él ya pedía pocas cosas en la vida y una de ellas era que él quería irse primero. ¡¡Eso no se le debería decir nunca a un nieto!!&#8230; pero agradecí la confidencia. El dios desapareció y, ante mis ojos, quedó un temeroso hombre de carne y hueso. Claro que entendí lo que quería decir. Hasta eso, ha cumplido.</p>
<p style="text-align: justify">Desde que descubrí el miedo en sus ojos, empecé a ver cómo se iba poniendo metas –como bien definió una de mis tías-. Eran objetivos por los que luchaba infatigablemente, que con su perseverancia y ganas de vivir, los ha ido cumpliendo todos. Ha conocido a todos sus nietos, ha cumplido las bodas de oro con mi abuela, ha asistido a las bodas de plata de sus hijos, ha llegado a su cumpleaños… tan sólo se ha quedado a puertas de nuestra cita de Nochebuena por muy poco. Por muy poco. Creo que consciente de ir cumpliendo esas metas, las ha vivido emocionándose en cada ocasión y dejándonos ver cómo saboreaba esos momentos intensamente.</p>
<p style="text-align: justify">A pesar de los avisos sobre su estado de salud, que las entendidas de la familia nos hacían, el resto no queríamos ver la realidad ni ser conscientes de la titánica lucha que mi abuelo tenía con el paso del tiempo. Una batalla perdida de antemano, pero que él siguió con empeño porque disfrutaba con la vida. Sin embargo, a pesar de sus deseos y determinación, la maquinaria se fue apagando. Las últimas veces que le vi, algo había cambiado. Siempre que había estado ingresado, a pesar de la incertidumbre y el susto, yo le miraba y veía en sus ojos sus ganas de seguir y dentro de mí sentía paz y la certeza de que saldría de esa. Hace dos domingos, le observaba y le veía tan cansado. En sus ojos veía cansancio y sentí un nudo en el estómago. Intenté compartir mi temor con mi madre, pero no era capaz de pronunciar la maldita palabra por miedo de atraerla con solo mencionarla. Y marché con ese nudo, ese mal presentimiento.</p>
<p style="text-align: justify">Esa noche, fue al hospital. Todos los días, llamar, preguntar y misma respuesta. Le oía, pero no podía ponerse al teléfono, pero le oía. Viernes… le vi. Tenía miedo de cómo estaría, pero incluso bromeé con su aspecto. No hablé mucho con él porque tenía tanto sueño que estaba todo el rato dando cabezadas, así que le miraba y le preguntaba a mi madre cómo había pasado la semana, cómo estaba, qué había dicho el médico… Al irme, por no despertarle, le besé en la frente y le dije a mi madre que me daba la impresión de que esa noche dormiría tranquilo. ¿Por qué narices tuve que decir eso?</p>
<p style="text-align: justify">Esa noche se fue… Lo que viene después ya imaginarán. Demasiado reciente para contar.</p>
<p style="text-align: justify">Sólo queda la reflexión. Es egoísta desear que se quedara porque hubiera tenido una calidad de vida mala… ya casi ni comía –con lo que disfrutaba-. Así que estoy feliz porque no sufrió y fue rápido. Eso me consuela. Hasta eligió una fecha singular.</p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo, ahora no puedo evitar pensar todo lo que me ha quedado por hacer: todas las preguntas que no hice, memorizar todas sus historias, las notas que no tomé, las cosas que aún me quedaban por aprender, los debates que dejamos pasar…. Tantas cosas que no se han hecho porque dábamos por hecho que aún había tiempo… Ahora queda el recuerdo, la memoria y disfrutar de lo vivido. Recordar su interés y curiosidad por todo lo que le rodeaba, su capacidad de disfrutar con las cosas más simples, sus lecciones, sus palabras, sus anécdotas, sus logros, sus vivencias… pero sobretodo recordar todo lo que hemos vivido con él y saborear lo que nos ha dejado: la <strong>familia</strong>. Recordar, en positivo… recuerdos que nos llenen de alegría y no de tristeza, que nos hagan reir y no llorar. Sé que nos quería y adoraba a todos como nosotros a él, por eso la mejor manera de honrarle es honrando lo que él ha creado: el clan que somos con la abuela a la cabeza.</p>
<p style="text-align: justify">Mi madre me ha pedido que rece por él, pero tengo un problema con el de arriba desde hace un tiempo y no sé si lo podré cumplir… Lo que si cumpliré con todo el gusto del mundo es recordar a mi abuelo y padrino, amarle con todo el corazón y no olvidarle.</p>
<p style="text-align: justify">Abuelo, vayas donde vayas que tengas un buen viaje… recuerda que llevas buena lectura para el trayecto y no te olvides de velar por los que aquí seguimos.</p>
<blockquote>
<h3><strong>¡Hasta la vista, abuelo! Te quiero.</strong></h3>
<p style="text-align: justify">
</blockquote>
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		<title>Hasta la vista abuelo (I)</title>
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		<pubDate>Tue, 04 Nov 2008 06:06:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aloque</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Hace poco hablaba de las BBC´s y dejé en el tintero un acontecimiento nada festivo y nada alegre por el que nos toca también pasar: los entierros.
Hoy se me hace raro leer y revivir los momentos de hace dos domingos, en los que ajenos al presente, elaborábamos conservas y nos preocupaban otros temas. Parece que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://aloque.miciudadreal.net/files/abuelo-y-nieto.jpg"><img class="size-thumbnail wp-image-218 alignleft" style="border: 1px solid black;margin: 5px 10px" src="http://aloque.miciudadreal.net/files/abuelo-y-nieto-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" align="left" /></a>Hace poco hablaba de las <a href="http://aloque.miciudadreal.es/2008/10/va-de-bbc%C2%B4s-bodas-bautizos-y-comuniones/" target="_blank"><strong>BBC´s</strong></a> y dejé en el tintero un acontecimiento nada festivo y nada alegre por el que nos toca también pasar: los entierros.</p>
<p style="text-align: justify">Hoy se me hace raro leer y revivir los momentos de hace dos domingos, en los que ajenos al presente, elaborábamos conservas y nos preocupaban otros temas. Parece que hubieran pasado años. Dentro de este rincón de fábulas historiadas o historias fabuladas, vuelvo a pedir permiso para abrir una ventana. Necesito airear un poco mi dolor. Permítanme decir en alto lo que le digo al viento.</p>
<p style="text-align: justify">Abuelo… apenas te has marchado y ya tu ausencia hace daño. No sé ni por dónde empezar de todo lo que quiero contar y decir. Soy incapaz de organizar todo lo que pasa por mi mente.<span id="more-214"></span></p>
<p style="text-align: justify">Mi abuelo lleva a mi lado desde que iba dentro de mi madre y al nacer ahí estaba junto a la cuna, tal vez algo desilusionado porque su primer nieto fue mujer como mujer fue su primogénita –no me hagan caso, es sólo algo que yo pensé-. Síntoma de la revolución sexual en la que pasamos de un patriarcado a un matriarcado, pero dejemos eso para más tarde. Soy la primera nieta y también puedo presumir de ser su ahijada. Hecho muy simbólico que siempre he agradecido. Mis abuelos maternos me honraron en mi bautizo al apadrinarme y eso hace que la pérdida sea doble para mí.</p>
<p style="text-align: justify">En mis recuerdos infantiles siempre está presente subido en un altar endiosado por el poder de <strong>Jefe</strong> de la tribu que siempre me inspiraba. El <strong>Patriarca del clan</strong>. Todos acudían a él para consultarle, preguntarle o decidir cualquier cosa. Fuerte, contundente, con carácter y tozudo, pero siempre amado, querido y respetado por todos. De esta época tan feliz, tengo mil historias grabadas a fuego, pero no puedo contarlas todas –tardaría demasiado en escribirlas-. Fueron años preciosos en los que fui la niña mimada y el centro de atenciones hasta que empezaron a llegar más y más nietos.</p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 30px">- Una de ellas sería una anécdota:<em> Abuelo, ¿te acuerdas cuando me pillaste fumando en la boda del mayor de mis tíos?</em> Los sobrinos de mi recién estrenada tía me convencieron para fumar en el baño y tan mala me puse que salí corriendo y el primer adulto con el que me crucé fuiste tú. Entre lágrimas y toses te conté todo y aún recuerdo, a cámara lenta, cómo se acercaba tu mano a mi mejilla y la posterior reprimenda que me echaste a mí y a los sobrinos. Aún hay una foto que atestigua ese día luciendo la mano de mi abuelo marcada y bien merecida en mi mejilla. ¡Ojalá me hubiera acordado de ese bofetón cuando 10 años más tarde me fumé mi primer cigarro de verdad!<br />
<strong>-</strong> Otro recuerdo que tengo es cuando te operaron en Madrid. Tras tantas advertencias para dejar el tabaco, al final lo dejaste a las malas cuando le vistes los dientes al lobo. Fue un punto de inflexión. Tuviste una segunda oportunidad que supiste aprovechar y el cambio fue radical… ningún nieto, salvo yo, puede tener recuerdo alguno de su abuelo fumando. ¡¡Maldito tabaco!!<br />
<strong>-</strong> Más cosas que no podré olvidar… los días en el campo con la cuadrilla de abuelillos. Ese grupillo de matrimonios amigos que teníais y esas merendolas que montabais en el campo. Eran días de gloria en los que mi reinado de nieta única estaba en su apogeo y todas las atenciones iban para mí –bueno, compartido con mi tía más joven-. Me encantaban esos días porque me sentaba a escuchar vuestras historias, espiaba vuestros juegos, devoraba las viandas y compartíamos secretos. Momentos únicos que disfrutaba con vosotros.<br />
<strong>-</strong> Vuestros viajes… mis abuelos viajeros. No me gustaba que os marcharais porque se me hacían muy largas las ausencias, pero siempre acababais tú y la abuela por contentarme con la promesa de algún regalo y la narración de todo lo que habíais visto. Aún conservo uno de esos regalos: una chilaba azul turquesa de Marruecos que he usado hasta la saciedad, pero que también he cuidado con cariño.<br />
<strong>-</strong> Sin embargo, lo más importante de todo es algo tan trivial como importante: La <em>pasión por la lectura</em>. Siendo una canija, mi madre me dio una estantería en la que pudiera comenzar mi pequeña biblioteca de cuentos –cuentos que aún andan por casa-. Pero el paso del cuento al libro, fue gracias a ti. Siempre ibas a mi casa para dejar y coger un nuevo libro y yo te preguntaba si no te aburrían esos libros sin dibujos… tú me respondías que todo estaba en ellos. En otra ocasión, te pregunté porqué sabías de todo y me respondiste que todo lo que sabías no era por tener estudios porque no habías podido estudiar mucho… pero sabías tanto porque habías leído muchos libros… Y tomé tu ejemplo, quise saber todo y sigo queriendo saberlo todo porque también me decías que <em>“no es bueno saber mucho de un poco…hay que saber un poco de todo”</em>. Así que esto lo he tomado como legado.</p>
<p style="text-align: justify">Al crecer, las perspectivas van cambiando y el dios fue haciéndose más humano a mis ojos. Empecé a ser consciente de sus límites y empecé a ser consciente de su envejecimiento. El dios se hacía mortal. Su salud se iba complicando más y más, pero mi abuelo ha sido un grandísimo luchador y la persona con más ganas de vivir que he conocido y gracias a eso iba sorteando todos los desafíos que se le iban presentando. A la par de estas luchas, la familia fue creciendo. Sus hijos –algunos han sido como mis hermanos mayores- fueron poco a poco abandonando el nido formando sus propias familias y la prole seguía aumentando con la llegada de nuevos nietos. Son años felices para todos, en los que el Patriarca ejerce siempre acompañado de su inseparable compañera, la <strong>Gran Madre</strong>: mi <strong>abuela</strong>. Se fraguaba más la idea de tribu o clan porque tenemos la suerte de ser numerosos, tenemos la suerte de estar muy unidos –salvo esporádicos encontronazos-, tenemos la suerte de vivir todos juntos y tenemos la suerte de disfrutar todos juntos. Tiempos felices en los que mi abuelo disfrutaba de los frutos que él y mi abuela sembraron. Y todos mis recuerdos siempre se desarrollan en las multitudinarias reuniones familiares: bautizos, comuniones, bodas, cumpleaños, aniversarios, días del padre y la madre, comidas en el campo, matanza, elaboración de mostillo o nuégados o rosquillas….</p>
<p style="text-align: justify">Pero de todo el calendario mi día favorito del año es <strong>NOCHEBUENA</strong>. Ahí tirábamos la casa por la ventana y anhelaba que llegara porque –ríete de los Reyes Magos- Navidad para mi es ese día. La locura de los preparativos, cada uno cocinando en su casa lo que le tocaba hacer, ir de casa en casa haciendo los recados que mi madre me mandaba, preparar la larga mesa, el timbre de la puerta sonando sin parar, el ir y venir de gente trayendo y llevando cosas, colocar los adornos, preparar los centros, cortar el turrón, preparar la música, recibir a la gente, encontrarte con la familia, sentarnos y… empezar la cena. Cena llena de voces, mil conversaciones, alguna riña, alguna alergia, cantos, risas, chistes, brindis… todo el clan reunido y los abuelos presidiendo. Ese es el grado máximo de la felicidad para mi que espero año tras año con la misma ilusión. Tras la cena, se recogía y pasábamos a un entorno más recogido a disfrutar del café, los licores y los dulces navideños.</p>
<p style="text-align: justify">Es este momento el que más gratamente recuerdo porque lo compartía secretamente con mi abuelo. Para entenderlo, debo explicarles algo antes. Mi madre, como heredera del patriarcado y ante los achaques de edad de mi abuelo, digamos que dio un pequeño golpe de estado y empezó a asumir el poder de mi abuelo que poco a poco fue quedando como un elemento de poder a título de rey –que gobierna, pero no manda-. Bien, pónganse en situación. Toda la familia disfrutando con deleite de los dulces y en una esquinita mi abuelo y yo castigados sin ellos o con acceso restringido (él por el azúcar y yo por guardar la línea). Claro, tal injusticia nos unió y cada año tramábamos nuevas artimañas que violaran la férrea vigilancia de la nueva <strong>Jefa</strong>. Esas conspiraciones eran mi momento favorito del año y las guardo en mi memoria como oro en paño. Parecíamos chiquillos y llegamos a hacer de todo por conseguir disfrutar de los turrones, polvorones, bombones y mazapanes. Me gustaba ser cómplice de todo eso y aunque sabía que él no debía tomarlos, sólo por ver la cara de gusto –mi abuelo disfrutaba muchísimo con la comida-, merecía la pena. Hace 5 años, la estricta vigilancia que mi progenitora me prodigaba se esfumó y tuve libertad para comer a mi antojo sin reprimendas. Ese año, mi abuelo acudió a mi en el momento estipulado, pero yo actué como hija de la Jefa y le leí la cartilla –“<em>no debes, no es bueno, ya eres mayorcito….”</em>-. Él se enfadó, frustrado por ver como una chiquilla se le subía a la chepa, y me llamó traidora. No lo hizo a mala fe, pero eso me dolió. Tenía razón, le estaba traicionando, así que seguí con nuestro secreto y desautorizando a la Jefa cada vez que intentaba frenar una tentativa de mi abuelo. ¿Entienden ahora por qué es mi momento preferido del año?</p>
<p style="text-align: justify">Pero todo no es de color de rosa. El tiempo pasa y no lo hace en balde. Poco a poco iba restándole tiempo a mi dios mortal. Su corazón nos dio sustos muy fuertes, su cuerpo empezó a rebelarse con mil y una complicaciones restándole vitalidad y sembrando de miedo nuestros corazones. De hecho, llegó a faltar una Nochebuena a la cita. Nadie quería juntarse a cenar, pero al final lo hicimos y su ausencia se notó. Faltó algo… pero ¿saben cuál fue su reacción? Se enfadó. Si, se enfadó porque nadie quiso llevarle al hospital unas gambas camufladas jajajaja. Eso si, pocos días después de darle el alta, se puso morado con esas viandas –exactamente en Nochevieja- y aún así se quejó de que no le habíamos dado bastantes jajajaja.</p>
<p style="text-align: justify">Pero volviendo a los achaques y a las idas y venidas del hospital… empecé a pensar en cómo debía sentirse. Debilitado y empezando a ser dependiente -¡con lo que había sido!-. Empecé a fijarme en el aumento de autoridad de la Jefa con la consiguiente merma en el poder de él; empecé a fijarme, o darme cuenta, en su carácter cada vez más cascarrabias –quejándose de ser el último mono o que no le hacíamos caso&#8230;-; empecé a observarle y me di cuenta de lo duro que debe ser ver cómo vas perdiendo tu papel dentro de tu ambiente. El Patriarca era ya algo más virtual que real… un símbolo. Empecé a verle como un rey destronado y sentí lástima. ¡¡Qué jodido es envejecer!! Intenté prestarle más atención y cuando se quejaba de que nadie le escuchaba le decía que yo si, intentaba que me contara sus batallas, incluso me enfrentaba a mi propia madre cuando veía que le desautorizaba… pero a la vez, también su nieta mayor, de vez en cuando, le daba también pequeños golpecillos de estado y me enfrentaba a él –lo que le sentaba fatal- en interminables disputas sobretodo por temas de política. En una ocasión, le cayó una bronca por parte de sus primogénitas –madre e hija- por pasarse con la comida… se puso rojo de ira y se lamentaba de cómo podía ser esa situación en la que no le dejáramos vivir en paz… más tarde pensé que para él debió ser muy fuerte que aquéllos que has criado y visto crecer se vean con la autoridad suficiente para corregirte. Tiene que ser muy jodido. Y eso explicaría también porque cada vez lo veíamos más cascarrabias… yo también actuaría así.</p>
<blockquote><p><strong>Continua en <a href="http://aloque.miciudadreal.es/2008/11/hasta-la-vista-abuelo-ii/" target="_blank">Hasta la vista abuelo (II)</a>&#8230;</strong></p></blockquote>
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		<title>Va de BBC´s (Bodas, Bautizos y Comuniones)</title>
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		<pubDate>Mon, 27 Oct 2008 06:31:57 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Hasta los ovarios ando con el temita. Sí, ya sé que llego tarde para la temporada alta de BBC´s… Bueno, tarde para esta temporada, pero -por si no se han dado cuenta, septiembre y octubre son demoledores porque es el inicio del verdadero año. Comienza el curso político, el educativo, el curso del decrecimiento económico [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://aloque.miciudadreal.net/files/bbc-logo.jpg"><img class="size-thumbnail wp-image-192 alignleft" style="border: 1px solid black;margin: 5px 10px" src="http://aloque.miciudadreal.net/files/bbc-logo-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" align="left" /></a>Hasta los ovarios ando con el temita. Sí, ya sé que llego tarde para la temporada alta de BBC´s… Bueno, tarde para esta temporada, pero -por si no se han dado cuenta, septiembre y octubre son demoledores porque es el inicio del verdadero año. Comienza el curso político, el educativo, el curso del decrecimiento económico familiar –cuya cúspide es la cuesta de enero-, el hidrológico, el agrícola, los coleccionables, la campaña de Navidad, los anuncios de perfumes…. Y el de las BBC´s. El otoño es una época llena de <em>“putadillas bien untadas”</em> –disculpen la expresión, pero ya lo entenderán-. <span id="more-190"></span></p>
<p style="text-align: justify">Vuelves de las vacaciones y cuando te has recuperado de la depresión post-estival, tienes que vaciar los bolsillos con <em>“la vuelta al cole o al trabajo”</em> (¿no dije antes que pasaría de hablar de este fenómeno? Bueno, sólo lo he mentado). Continúa el desembolso con el cambio de armario. Momento en el que te das cuenta que la ropa del año pasado te queda corta y tienes que equiparte para el invierno. A esto suma, facturas de todo tipo que vienen todas juntas. A estas alturas casi hemos despedido septiembre y piensas que ya has pasado lo peor…. <em>¡Ay alma cándida… qué engañado andas! </em>Cuando el frío de octubre empieza a arreciar, al llegar las primeras heladas que invitan a refugiarte en casa junto al brasero, es cuando empieza lo malo. No sólo empiezas a moquear y estornudar de vez en cuando. No sólo te notas tristón porque mengua la ración de luz solar diaria. Al encerrarte cual hormiga en tu madriguera y aumentar las visitas a la familia… ahí, alrededor de ese brasero, entretenido en los quehaceres típicos de la estación como puede ser la elaboración de conservas… Ahí llega el hachazo final.</p>
<p style="text-align: justify">Pongamos una situación. La casita de campo, 60 kilos de pimientos, el doble de tomate, otros tantos de setas apartados para otra tanda la próxima semana y media familia metida. Los niños fuera jugando y los mayores dentro elaborando. Cada uno ya tiene su tarea: Unos asando los pimientos, otros escaldando tomates, los de aquí picando pimientos, los de allí pelando tomates, los de la lumbre haciendo pisto, los del medio liados con el asadillo, los del fondo supervisando, los de la puerta con los botes y el resto ha huido. Y así transcurre la mañana con un trajín incesante y entretenido, pero nada agotador jalonado de conversaciones de todo tipo que hacen que el tiempo pase más liviano. Hasta aquí es una bonita jornada otoñal de domingo.</p>
<p style="text-align: justify">Mediodía. Alto para comer unas gachas de la abuela y unos chorizos de los restos que quedan de la matanza que hay que terminar antes de que al nuevo cerdo de este año le llegue su san Martín y de postre el mostillo que se hizo la semana pasada. Se come en dos tandas. Primero los niños. Eso, que así vuelven a jugar antes y dejan a los mayores comer tranquilos. Es el momento de sacar las tapitas y tentempiés para abrir apetito: unos tomatitos aliñados –un pequeño detalle masoquista tras una mañana rodeada de ellos-, unas lonchas de queso en aceite y unos pepinillos… <em>¡Ale, a jugar chavales! </em>Y llega el turno de los mayores en torno a la sartén con el tenedor en una mano y un cacho pan en la otra.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify"><em>-“¡Qué haya orden! Que hay pa tos. Un paso alante y otro atrás” </em></p>
<p style="text-align: justify"><em>–“Abuela, le ha quedao muy rica” </em></p>
<p style="text-align: justify"><em>–“Si la he hecho como siempre” </em></p>
<p style="text-align: justify"><em>–“Pues como siempre está de rechupete” </em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">No se suele decir mucho más porque hay gusa y como todos sabemos que… oveja que bala pierde bocao… lo único que se oye es el batir de mandíbulas ejercitándose con gusto y con deleite. Hasta aquí, seguimos bien, pero cuidado que es la calma que precede a la tormenta. El hachazo se acerca…</p>
<p style="text-align: justify">Y viene con el aroma del café. Cuando todo se ha fregado, todos se han sentado y se ha servido la cafetera entera… justo en el momento en el que se sacan los dulces y comienzan las conversaciones más entretenidas salpicadas de cotilleos. Justo en ese instante, alguien rompe ese “locus amoenus” diciendo…</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify"><em>-“Ahora que estamos todos, vamos a hacer repaso. Este año tenemos 3 bodas que hay que preparar, 4 comuniones y 5 bautizos. ¿Sabemos ya las fechas?&#8230; Es para organizarnos” </em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">Y con perdón, justo con esas palabras o similares, todo se va al garete y empiezan los nervios de los preparativos. Es el pistoletazo de salida de la nueva temporada de las BBC´s y cualquier idílico rescoldo de una jornada dominical campestre con tinte otoñal queda destruida. ¿Por qué? Porque ya todo gira en fechas, cosas pendientes, agendas, estimaciones mentales de lo que nos va a costar todo eso, lo que hay que comprar, regalar, prestar… todo esto teniendo en cuenta que por medio está Navidad y la cuesta de enero… y la cuesta de febrero (Dios con San Valentín en medio), marzo (día del padre y boom de cumpleaños), abril (semana santa… puff siento taquicardias), mayo (inauguramos comuniones)…. ¿Serán los bautizos antes? Seguramente porque tras las comuniones van las bodas… si, serán antes, pero ¿cuándo?&#8230;. y así sigues dándoles trabajo a tus neuronas en una combinación de fechas, operaciones bancarias, días libres que te quedan o puedes cogerte… mientras prestas atención a lo que los demás dicen para no perder detalle y empiezas a revolverte en la silla porque empiezas a notar un calor… sudas ligeramente, notas cierto nerviosismo, necesitas un cigarro. Así que te levantas, sales fuera, te quedas embobado mirando al horizonte totalmente en blanco hasta que te das cuenta que tienes a alguien al lado, lo miras, te mira y le dices</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify"><em>-¿Se ha quedado buena tarde? </em></p>
<p style="text-align: justify"><em>–Si, aunque se ha levantado algo de aire. </em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">Y vuelves a mirar al infinito con la mente en blanco que en un segundo plano sigue con sus cabalas… pero esta vez, no estás solo. Sabes que quien te acompaña está haciendo lo mismo que tú en una costumbrista escena que podría estar recogida en cualquier película de Paco Martínez Soria.</p>
<p style="text-align: justify">Tras un rato dejas ese set de rodaje y vuelves dentro. Vuelves a sentarte y te das cuenta que no has tocado el café… obviamente ya está frío y te lo bebes de un trago. Por las horas, ya han sacado las bebidas, así que te echas una copeja y sales de tu mundo propio para aterrizar otra vez en el salón de esa casa de campo donde la conversación ha avanzado bastante y haces un esfuerzo para ponerte al corriente. En ese momento, alguien te mira y te dice</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify"><em>–Y para Nochebuena tú te encargas de las ensaladas.</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">Respondes con un escueto vale y te preguntas si ya han cerrado el tema de las BBC´s. Sigues escuchando y descubres que los están compaginando junto con la Navidad, los Reyes y los Santos. Miras a tú alrededor y ves como algunos se han escabullido a cualquier rincón para echarse una cabezadita y olvidar momentáneamente esa sobredosis de datos que ya han condicionado y marcado los siguientes meses de tu vida haciéndote sentir que no eres el dueño de tu destino. Ya está todo escrito. No existe el libre albedrío, al menos, no existe para ti.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify"><em>-“¿Te pasa algo?”</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">Reacciona, nena, alguien te está preguntando. Miras a esa voz y respondes</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify"><em>–No, estaba pensando. </em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">¿Cómo explicar que pensaba en mi vida, en la libertad, en el destino, en la economía mundial, en la mía propia, en las vacaciones, en los regalos, en el paro, en los bancos, en el pisto, en los horizontes y en Paco Martínez de Soria?. Es imposible explicar eso sin que me tomen por loca. Así que me ubiqué al lado de la lumbre, desconecté y sólo centré mi atención en mirar el fuego.</p>
<p style="text-align: justify">La tarde pasó lenta en esos quehaceres otoñales liados con las conservas y pocas charlas. Al terminar y volver a casa, me duché, me puse el pijama, cené, me senté frente al televisor y me di cuenta que estaba agotada. ¡¡¡Ni que hubiera corrido la maratón!!! Me arrastré hasta la cama, me arropé y… no he podido dormir. ¿Por qué no puedo dormir? Porque me di cuenta que mis neuronas seguían trabajando y procesando tantos datos. ¿Qué datos? Pues estaban ocupadas reflexionando sobre mi vida, la libertad, el destino, la economía mundial, la mía propia, las vacaciones, los regalos, el paro, los bancos, el pisto, los horizontes y Paco Martínez de Soria.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>¡¡Ah si!! También en 3 bodas que hay que preparar, 4 comuniones y 5 bautizos. De momento.</strong></p>
<p style="text-align: justify">En cuanto abran las tiendas, compraré una hucha. Ya que como están las cosas, otro agujero del cinturón me tendré que apretar.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Buenas noches o buenos días. Según lo quieran mirar.</strong></p>
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		<title>Sigo aquí</title>
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		<pubDate>Sun, 28 Sep 2008 04:01:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aloque</dc:creator>
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Tres meses y ocho días después de mi último artículo, me vuelvo a sentar ante el ordenador con la intención de acabar algo que en estos meses no me ha salido: Un artículo. No pienso hablar ni de las vacaciones ni la vuelta al cole ni de la crisis que nos atenaza. ¡¡¡Paaaaaso!!! Que lo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://aloque.miciudadreal.net/files/die-jungfrau.jpg"><img class="size-thumbnail wp-image-93" style="border: 1px solid black;margin: 5px 10px" src="http://aloque.miciudadreal.net/files/die-jungfrau-150x150.jpg" alt="de Gustav Klimt" width="135" height="135" align="left" /></a></p>
<p style="text-align: justify">Tres meses y ocho días después de mi último artículo, me vuelvo a sentar ante el ordenador con la intención de acabar algo que en estos meses no me ha salido: Un artículo. No pienso hablar ni de las vacaciones ni la vuelta al cole ni de la crisis que nos atenaza. <strong>¡¡¡Paaaaaso!!!</strong> Que lo hagan otros que yo, hoy, me planto. Hablemos de lo divino y lo mundano. De nada en concreto y de todo a la vez.</p>
<p style="text-align: justify">Llevo todo el día mirando una imagen. Un cuadro que siempre me evoca mil y una sensaciones, mil y una preguntas, mil y una interpretaciones. Su autor decía de si mismo…<span id="more-91"></span></p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify"><em><strong>estoy convencido de que no soy una persona especialmente interesante. No hay nada especial en mí.</strong> Soy pintor, alguien que pinta todos los días de la mañana a la noche. Figuras, paisajes; de vez en cuando, retratos. Las palabras, habladas o escritas, no me salen con facilidad, especialmente cuando tengo que decir algo sobre mí mismo o sobre mi trabajo. (&#8230;) Si alguien quiere descubrir algo en mí (&#8230;) puede contemplar atentamente mis pinturas y tratar de descubrir a través de ellas lo que soy y lo que quiero&#8221;.</em></p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">Hoy me reflejo en esas líneas. Las palabras no me salen.</p>
<p style="text-align: justify">Es curioso cómo los acontecimientos de cada día o los cambios en las relaciones humanas pueden afectar el rendimiento de una persona. Soy de las que suelen escribir en <em>“estados oscuros”</em> porque, en los momentos felices, perdónenme… paaaaso de coger la pluma porque los disfruto. Sin embargo, llevo unos meses –como dirían los médicos- en un <em>“estado estacionario”</em>. En este tiempo he pasado de todo y de todos. Ni he prestado atención a la actualidad ni a los que me rodean. Simplemente he vuelto a convivir conmigo misma. Recuperar el tiempo perdido y volver a conocerme. He vuelto a disfrutar de la soledad –algo que antes me aterraba-.</p>
<p style="text-align: justify">Me perdí en un monte milenario y me habitué a los sonidos del campo. De ese silencio tan ruidoso lleno de matices. Me entrené para distinguir cada uno de esos susurros, dejé de sobresaltarme ante cada crujido y disfruté del dulce silbido de la brisa vespertina. Volví a mirar y me reencontré con un amplio abanico de colores sorprendiéndome con tantos verdes, ocres, rojizos… que me rodeaban por doquier anhelando el momento del ocaso para recrearme desde lo alto con el momento cúlmen del día… el ocaso del astro rey. Momento en el que en el raso cielo comienza un maravilloso juego de colores hasta que, terminada la sesión, se echa un oscuro telón. Disfruté con el tacto de la tierra bajo mis pies notando su sed. Apreciando su textura, su aroma, su color, su gusto, su sonido. Volví a notar cómo cada milímetro de piel se recreaba con la caricia, unas veces cálida y otras veces gélida, del viento cerrando los ojos y visualizando paso a paso su roce por todo mi cuerpo. Abrí los ojos y miré a mi alrededor las formas del entorno que, aunque de sobra conocidas, las volví a ver de nuevo… como si fuera la primera vez, deleitándome con las siluetas, los volúmenes, las tonalidades, los paisajes… cuanto más miraba, más cosas se aparecían… de más a menos… descubriendo que las escenas más estáticas estaban rebosantes de vida. De pequeñas vidas que, ajenas a mi presencia, seguían con sus pequeños quehaceres dotando a la escena de ritmo y movimiento. Todo este maravilloso descubrimiento, no sólo me hizo volver a disfrutar de una gran olvidada, la naturaleza, sino que volví a <strong>DISFRUTAR </strong>de la soledad como anteriormente he dicho.</p>
<p style="text-align: justify">¿Cómo lo conseguí? Enfocando toda mi atención a todo eso que normalmente nos pasa desapercibido. Sólo entonces, puedes acallar esa maraña de voces que no paran de atosigar dentro de nuestra cabecita con mil y una historias, mil y una ralladas, mil y una cosas por hacer, mil y un problemas que solucionar, mil y una amarguras, mil y una decepciones, mil y una frustraciones, mil y una… mil y una… mil y una…</p>
<p style="text-align: justify">Desconecté de todo y de todos y con tan poco experimenté un estado de paz que llamé <strong>felicidad</strong>. No eché en falta nada ni a nadie y muchas amistades no llegaron a comprender cómo no hacía mi vida de ayer. Me daba igual, cual loca de la colina he disfrutado de la verdad. Pero todo lo que empieza, acaba y me tocó bajar al llano y dejar mi añorado cerro volviendo a la vida normal… si, pero con otra moral.</p>
<p style="text-align: justify">Mi cabecita la mantengo a raya y vuelvo a mirar la ciudad como escrutaba el campo desde mi singular atalaya. Vuelvo a disfrutar de los ruidos, seleccionando los sonidos que me agradan como las risas de mis seres queridos, el caer de las hojas, el precipitar de las gotas de lluvia… descartando esos chirridos molestos que intentan taladrar cada segundo mis tímpanos. Vuelvo a disfrutar los aromas de los parques, de la tierra mojada…. Como decía una amiga de tierra lejana que cada estación tiene su olor. Ahora le doy la razón porque estoy oliendo el otoño y ¡Dios, cómo me gusta! Vuelvo a disfrutar del leve roce de un beso, de la calidez de un abrazo, del escalofrío del frío mañanero que <em>“escaraballa el pellellu”</em> cuando salgo de casa. Vuelvo a disfrutar de los ricos sabores de las buenas conversaciones, de las risas y los buenos ratos que paso con los que me rodean. Vuelvo a ver como las calles tienen vida. Pequeñas vidas que, ajenos a mi presencia, siguen con sus pequeños quehaceres como hormiguitas apurando los últimos rayos de sol antes de refugiarse en sus hogares al caer el invierno.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>Sigo aquí</strong>. No me he ido. He vuelto con nuevas energías, más optimismo y más ganas. Sigo queriendo comerme el mundo aunque…<em>&#8220;<strong>estoy convencido de que no soy una persona especialmente interesante. No hay nada especial en mí.</strong> Soy pintor, alguien que pinta todos los días de la mañana a la noche.”</em></p>
<h2 style="text-align: justify"><strong>¡¡¡He vuelto a soñar!!!</strong></h2>
<p style="text-align: justify">Gracias <strong>Eu, Pabormi y Altermundista</strong> por el pequeño empujón. Con compañeros así&#8230; da gusto.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>200 años del 6 de junio de 1808</title>
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		<pubDate>Sun, 08 Jun 2008 14:22:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aloque</dc:creator>
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		<description><![CDATA[No sé si seré capaz de trasladar la confrontación de sentimientos que se pudieron vivir el pasado viernes en la localidad manchega de Valdepeñas. De hecho no sé si merezco contarlo, pero de todas formas quiero intentarlo, al menos lo que vi, oí, sentí y leí en primera persona. Este fue mi 6 de junio [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://aloque.miciudadreal.net/files/inauguracion-desesperado.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-78" style="border: 1px solid black;margin: 5px 10px;float: left" src="http://aloque.miciudadreal.net/files/inauguracion-desesperado-150x150.jpg" alt="Inauguración de Desesperado y Desfile Militar" width="150" height="150" /></a>No sé si seré capaz de trasladar la confrontación de sentimientos que se pudieron vivir el pasado viernes en la localidad manchega de Valdepeñas. De hecho no sé si merezco contarlo, pero de todas formas quiero intentarlo, al menos lo que vi, oí, sentí y leí en primera persona. Este fue mi 6 de junio en vivo y en directo.<span id="more-77"></span></p>
<p style="text-align: justify">Todo comenzó bastante temprano. Viaje y llegada a la ciudad. Café para desperezarme y muchas llamadas por móvil para localizar a la gente -a mis guías valdepeñeros-, cambio de camiseta por otra desesperada y pañuelo de hierbas, dudas sobre cuántos irán o qué se hará finalmente&#8230; ¿hay manifiesto, qué llevamos, qué decimos?&#8230; demasiados nervios y demasiados cabos por atar a pocos minutos de empezar, pero si puedo comprobar que hay aspectos muy bien consensuados: respeto por lo que se conmemora y sobretodo confianza y esperanza en la respuesta de la gente.</p>
<p style="text-align: justify">A las 11 de la mañana llegamos a la plaza de San Marcos o plaza de la Independencia para asistir al acto institucional en el que las autoridades colocan una corona de flores y encienden un pebetero tras la izada de la bandera constitucional en memoria de los que cayeron y dieron sus vidas por su gente, por su pueblo. Veo al alcalde, militares, concejales, prensa y muchos ciudadanos y les pregunto a mis guías&#8230;</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify">-<em>&#8220;¿Por qué acudís a este acto si no compartís los actos oficiales de hoy que ha propuesto el alcalde?&#8221;</em></p>
<p style="text-align: justify">La respuesta de una de mis guías es franca: <em>&#8220;Este es el acto tradicional. El que todos los años hacemos. Este es el más importante para nosotros y por eso acudimos con todo el respeto a aplaudir y vitorear a nuestros antepasados&#8221;</em>.</p>
<p style="text-align: justify">- <em>&#8220;¿Aún a pesar de la camiseta?&#8221;</em></p>
<p style="text-align: justify">- <em>&#8220;Si quisiéramos llamar la atención y provocar estaríamos en primera línea y no aquí atrás. Este acto sí lo sentimos como nuestro&#8221;</em>.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify">Comienza el acto, las autoridades se sitúan y comienza el <a href="http://img382.imageshack.us/img382/1035/026no7.jpg" target="_blank">izado de la bandera</a> en medio de un profundo silencio. Mucha gente nos mira, incluso nos graban y fotografían. La policía, nada discreta y provocando que seamos más visibles, siguen nuestros movimientos como si fuéramos a cometer cualquier tropelía. ¡Qué mal concepto deben de tener de los <em>&#8220;desesperados&#8221;</em>! Me siento como si fuera un sujeto sospechoso. Mis guías ni se inmutan centrando toda su atención en esa bandera que va subiendo por el mástil. Luego se acercan dos policías municipales portando una corona de flores que dejan a los pies del monumento de Lillo Galliani. El monumento a los <em>&#8220;Héroes del 6 de junio&#8221; </em>y empiezo a pensar en cómo fue hace 200 años el estar en ese lugar histórico. La zona de la ermita de San Marcos fue de las más dañadas por las revueltas y los incendios de días anteriores. ¿Qué debieron ver, oir, oler y sentir esos valdepeñeros hace 200 años a esa misma hora? Miré la ermita y la imaginé derruida, miré sus calles y las imaginé llenas de humo, ceniza, sangre y cuerpos. Pensé en la casa de la Galana -que parece estar muy cerca- y la imaginé&#8230; ¿qué estaría haciendo en esos momentos?. Mientras divagaba, se me erizaba el vello al recrear esas imágenes&#8230; ¡cuánto horror debieron conocer nuestros paísanos, cuánta muerte, cuánto sufrimiento! Sin embargo, todo ese horror sirvió para que sus descendientes tuvieran un futuro, tuvieran una oportunidad, tuvieran honor! Entonces miré a mis guías -quién sabe si descendientes del linaje de la Galana- y ví que 200 años después, en el mismo lugar, había una nueva batalla. Mismos protagonistas, pero campos de lucha distintos. Entonces me embargó la emoción, el orgullo y la idea de ser partícipe de un nuevo hecho&#8230; y sentí como mía la lucha del Desesperado. Volví a la realidad, el alcalde con una espada llameante enciende el pebetero en el más absoluto silencio que se vió roto por un arranque de aplausos de todos los asistentes. Un acto breve, pero para mucha gente, cargado de fuertes emociones. Mis guías me conducen entre el gentío presentándome a la gente. Saludamos a dos valdepeñeros vestidos de bandoleros o vestidos de Chalecos. La verdad es que han sido los protagonistas del acto porque fueron el foco de atención allá por donde fueron saludando y fotografiándose con todo el mundo, incluso con los desesperados (<a href="http://img382.imageshack.us/img382/2923/041ci3.jpg" target="_blank">Ver foto</a>)</p>
<p style="text-align: justify"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Kvtaws_Ck08&#038;fs=1" /><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><embed src="http://www.youtube.com/v/Kvtaws_Ck08&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>
<p style="text-align: justify">La plaza de San Marcos o de la Independencia se vació rápidamente. Todo el mundo quiere coger buen sitio para ver el desfile militar. Los desesperados se quedan en su plaza para esperar al resto y se refugian del ataque de Lorenzo bajo el toldo del bar Chaleco con cañitas, vinitos y tapas que amenizan las charlas sobre el acto que acaban de presenciar, saludando a los desesperados que van acudiendo y detalles sobre lo que van a realizar. Mientras otros acudimos a presenciar los otros actos: la inauguración del Desesperado con la presencia del autor, Víctor Ochoa, al que no entendí nada de lo que dijo, un discurso del alcalde y otro del presidente Barreda. También aquí se izó una gran bandera junto a Desesperado y el largo desfile militar que incluyó una pasada de 4 cazas de combate (no soy muy docta en artefactos militares). Todo sea dicho, que los valdepeñeros acudieron en masa a la Avenida de las Tinajas para presenciar el desfile haciendo casi imposible llegar a la zona con coche&#8230; incluso andando hubo problemas.</p>
<p style="text-align: justify">Mientras, en la plaza de San Marcos, transcurre la mañana tranquilamente. Siguen acudiendo desesperados y todos acuden con ganas de hacer su propio festejo y con caras alegres. Hay un buen comadreo y cualquiera diría que parecen un viejo grupo de amigos, pero en realidad casi ninguno se conoce. El ambiente es muy bueno. En esto que, hete aquí, aparece el jefazo de miciudadreal.es luciendo camiseta y cual es mi sorpresa que veo una cara conocida. Así que podemos presumir que en la reunión ciudadana <strong>NO A DESESPERADO</strong> estuvimos 2 embajadores de miciudadreal.es.</p>
<p style="text-align: justify">Pasada la hora prevista, nos situamos frente a la escultura de los héroes (<a href="http://img355.imageshack.us/img355/3306/052qr9.jpg" target="_blank">ver foto</a>) y el Sr. Pena leyó el manifiesto. Tuvimos unos problemas técnicos con la batería del micrófono que más tarde subsanaron&#8230; jejeje cosas del directo. Mientras se leía el texto, un grupo de valdepeñeros empezó a pitarnos y a silbarnos invitándonos a que nos fuéramos a nuestras casas como podrán ver en el vídeo. Un tiempo después, cuando la gente bajaba del ver el desfile y subsanados los problemas técnicos&#8230; se leyó el manifiesto de nuevo y esta vez de un tirón. Tras la lectura, el poeta valdepeñero Antonio Ruiz López de Lerma leyó un poema suyo referente a la gesta y por primera vez oí vítores <strong>¡Viva Valdepeñas! ¡¡¡Viiiivaaa!!! ¡Viva el 6 de junio! ¡¡¡¡Viiiiva!!!!</strong> En una plaza que finalmente se llenó de gente. Ya fueran curiosos, gente que pasaba por allí o gente que se quedaba y charlaba con nosotros, pero que al ver una cámara de vídeo o de fotos se alejaba de los objetivos como alma que lleva el diablo. Algo que, aunque ya sabía, hasta que no lo ves no sorprende o impresiona igual.</p>
<p style="text-align: justify"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/gKvBRWlOczE&#038;fs=1" /><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><embed src="http://www.youtube.com/v/gKvBRWlOczE&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>
<p style="text-align: justify">Tras esto, nos volvimos a refugiar bajo los toldos porque hacía un sol de justicia. Nos refrescamos el gaznate y seguimos con nuestras celebraciones y conversaciones. Muchos echaron de menos a gente que no pudo asistir, otros esperaban más afluencia, pero todos coincidían en la alegría de la reunión, la celebración y el sentimiento del trabajo realizado. Los desesperados invitaron a todos aquéllos presentes a picotear con ellos y a pasar un buen rato en un clima festivo tal y como todos habían deseado. Su última actuación no querían que fuera para levantar polémica sino para festejar el día. A pesar de la irrealizable empresa que se fijaron, no cejaron en su empeño y en dar a conocer lo que ellos sentían como un ultraje y un engaño a todo el pueblo valdepeñero.</p>
<p style="text-align: justify">Hablando con ellos, todos se sentían con la conciencia muy tranquila porque ellos no han callado lo que pensaban, no se han sometido y han reivindicado lo que creen justo. Aunque todo me sabía un poco a despedida&#8230; todos manifestaban su deseo de ser un principio, un comienzo, un inicio para que el pueblo valdepeñero sea más reivindicativo y crítico con sus gobernantes, que pierdan los miedos que lo paralizan y recuerden el arrojo y valor de aquéllos que hace 200 años, hicieron de su capa un sayo y a la desesperada, dijeron <strong>NO</strong>. <strong>NO </strong>a la tiranía, <strong>NO </strong>a las imposiciones, <strong>NO </strong>a las injusticias y demostraron que el pueblo tiene derecho a expresarse y dar a conocer su opinión en cualquier momento y lugar.</p>
<p style="text-align: justify">Volviendo a casa, volvía con las pilas cargadas, una sonrisa dibujada en la cara y la sensación de haber sido parte en algo grande. A pesar de no haberse cumplido todos los objetivos, volvía contenta de ver que hay gente que se mueve desinteresadamente pensando en un bien mayor que el personal. Volvía contenta de haber estado rodeada de muchos Chalecos, Galanas, Frailas y Curas Calaos. Gracias a todos por esa reunión, por esa mañana, por toda vuestra labor y que <strong>no se pierda el espíritu del 6 de junio</strong> en la <strong>MUY HEROICA, LEAL E INVICTA CIUDAD DE VALDEPEÑAS</strong>.</p>
<p style="text-align: justify"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/qESw_ZPgBm8&#038;fs=1" /><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><embed src="http://www.youtube.com/v/qESw_ZPgBm8&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>
<p style="text-align: justify">Hay un artículo de opinión que salió en <strong>LANZA </strong>escrito por <strong>Lucio López Ramírez</strong> que recomiendo su lectura: http://www.lanzadigital.com/diariolanza/pb/periodico/periodicodetalle.asp?REG=21412&amp;sec=OPINION</p>
<p style="text-align: justify">El 6 de junio en la prensa: Salvo en la edición impresa del DIA DE CIUDAD REAL en la que aparece una foto con un comentario, los medios de comunicación no se han echo eco de la reunión ciudadana NO A DESESPERADO.</p>
<ul>
<li><strong>EL DIA</strong>: <em>Los héroes que lucharon contra Napoleón ya tienen monumento</em> http://www.eldiadeciudadreal.com/noticia.php/8536</li>
<li><strong>CRDIARIO.ES</strong>:<em> Barreda subraya la importancia de Valdepeñas en el desarrollo de la Historia de España</em> http://www.crdiario.es/noticia.php?idn=28378</li>
<li><strong>GLOBAL CLM:</strong> <em>Barreda subraya la importancia de Valdepeñas en el desarrollo de la historia de España</em> http://www.globalcastillalamancha.com/noticia.asp?ref=10240</li>
<li><strong>LANZA</strong>: <span class="titulo"><em>Barreda destacó la importancia de Valdepeñas para el triunfo en Bailén</em> http://www.lanzadigital.com/diariolanza/pb/periodico/periodicodetalle.asp?REG=21417&amp;sec=VALDEPE%D1AS<br />
</span></li>
</ul>
]]></content:encoded>
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		<title>Rayos y truenos</title>
		<link>http://aloque.miciudadreal.net/2008/05/26/rayos-y-truenos/</link>
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		<pubDate>Mon, 26 May 2008 14:55:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aloque</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sucesos acaecidos]]></category>
		<category><![CDATA[Alcazar de San Juan]]></category>
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		<description><![CDATA[Los que me conocen saben que me encantan las tormentas&#8230; desde la protección de mi casa. Si una tormenta eléctrica me pilla en la calle o en mitad del campo&#8230; es difícil que pueda controlar mi nivel de nerviosismo que casi rozaría el pánico según se presente la situación. ¿Por qué tengo tanto miedo a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://aloque.miciudadreal.net/files/rayo2.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-76" style="border: 1px solid black;margin: 5px 10px;float: left" src="http://aloque.miciudadreal.net/files/rayo2-150x150.jpg" alt="Espectacular foto con rayos" width="150" height="150" /></a>Los que me conocen saben que me encantan las tormentas&#8230; desde la protección de mi casa. Si una tormenta eléctrica me pilla en la calle o en mitad del campo&#8230; es difícil que pueda controlar mi nivel de nerviosismo que casi rozaría el pánico según se presente la situación. ¿Por qué tengo tanto miedo a los rayos? Será porque conozco las repercusiones que pueda tener si uno te alcanza y que es más habitual de lo que la gente cree.<span id="more-75"></span></p>
<p style="text-align: justify">La primera vez que leí sobre los efectos de la caída de un rayo fue en mi tierna infancia en un suplemento dominical de la prensa para infantes llamado <em>&#8220;Gente Menuda&#8221;</em>. No sólo daban características de un rayo (potencia, fuerza, calorías y demás&#8230;), también acompañaban de un decálogo de actuaciones en caso de tormenta eléctrica (no refugiarte bajo un árbol, no correr, no portar objetos metálicos, huir de las zonas de corrientes&#8230;). Aquéllo despertó en mi infantil mente un miedo y un hondo respeto por este fenómeno atmosférico que hoy en día me sigue maravillando como aterrando a partes iguales. Por este motivo, siempre que ha caído algo en mis manos sobre este tema, lo he devorado con inusual curiosidad para saciar mis preguntas y mi curiosidad.</p>
<p style="text-align: justify">Pero vayamos por partes&#8230; Empecemos por el principio: ¿qué es un rayo? <em></em></p>
<blockquote><p><em>El rayo es una poderosa descarga electrostática natural, producida durante una tormenta eléctrica. La descarga eléctrica precipitada del rayo es acompañada por la emisión de luz (el relámpago), causada por el paso de corriente eléctrica que ioniza las moléculas de aire. La electricidad (corriente eléctrica) que pasa a través de la atmósfera calienta y expande rápidamente el aire, produciendo el ruido característico del rayo; es decir, el trueno</em>. Suele tener las siguientes características:</p>
<ul>
<li>Tensión entre nube y un objeto a tierra: 1 millón a 1.000 millones de Voltios.</li>
<li>Intensidades de descarga: 5.000 a 340.000 Amperios.</li>
<li>di/dt: 7,5 kA/s a 500 kA/s.</li>
<li>Frecuencia: 1 kHz a 1 MHz.</li>
<li>Tiempo: 10 μs a 100 ms.</li>
<li>Temperatura: superior a 27.000 ºC (unas cinco veces la temperatura de la superficie del sol).</li>
<li>Propagación del sonido del relámpago: 340 m/s (velocidad del sonido a 20ºC, a nivel del mar).</li>
<li>Propagación de la luz del relámpago: casi los 300.000 km/s (velocidad de la luz aproximada en el vacío).</li>
<li>Campo electrostático por metro de elevación sobre la superficie de la tierra: 10 kV/m.</li>
</ul>
</blockquote>
<p style="text-align: justify"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/kUugL1cuAOk&#038;fs=1" /><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><embed src="http://www.youtube.com/v/kUugL1cuAOk&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>
<p style="text-align: justify">Pero esto es sólo para los que entiendan estas cifras&#8230; para el resto son cosas que suenan a chino, pero que intranquilizan. Lo que si podemos asimilar son los sitios donde prefieren caer y las posibilidades de supervivencia a la caída de un rayo. Como es sabido, el rayo tiende a caer en lugares altos que lo conduzcan hasta la tierra, lugar a donde debe ir a parar. Por norma general un objeto que cubra el doble de distancia a la redonda que su altura; es decir, si un cuerpo mide 10 m, todos los rayos que caigan en un radio de 20 m caerán generalmente sobre él. El radio de acción de un rayo es de 120 metros y todos los equipos electrónicos y seres vivos situados en esta zona padecen una sobretensión.</p>
<p style="text-align: justify"><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/SyE21prli-w&#038;fs=1" /><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><embed src="http://www.youtube.com/v/SyE21prli-w&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>
<p style="text-align: justify">En caso de sufrir la caída de un rayo, la probabilidad de muerte no es tan grande como puede parecer, ya que el 94% de los afectados sobreviven. No obstante, hay que tener presente que, si bien el impacto no resulta mortal, las secuelas pueden ser permanentes. Algunas de las consecuencias son las siguientes:</p>
<ul style="text-align: justify">
<li>Pérdida de la consciencia, amnesia temporal o pérdida total de la memoria.</li>
<li>Funcionamiento irregular de órganos temporal o permanente.</li>
<li>Muerte de miembros u órganos.</li>
<li>Rotura de tímpano.</li>
<li>Pérdida de visión y daños en la retina.</li>
<li>Posible rotura de huesos por la onda expansiva.</li>
<li>Daños en el sistema nervioso.</li>
<li>Pérdida de la capacidad de sentir el frío, consecuencia que, aunque simple, resulta muy incómoda: es muy frecuente en personas con este problema contraer catarros, gripes, pulmonías e hipotermias, que pueden llevarlos a la muerte.</li>
<li>Paro cardio-respiratorio.</li>
<li>Daños cerebrales serios.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify">Aún teniendo la fortuna de no sufrir estas secuelas, son muchos los casos que precisan tratamiento psicológico para que el afectado olvide su accidente y el miedo que probablemente sienta por las tormentas, lluvias o incluso las simples nubes.</p>
<p style="text-align: justify">Como vemos&#8230; sufrir la caída de un rayo no es moco de pavo, pero cuidado. La mayoría de supervivientes no suelen recibir el impacto directo del rayo, sino una de las derivaciones de menor intensidad que salen del rayo principal. Pocos sobreviven al impacto con un rayo principal, salvo casos de gente que quedó inconsciente en la nieves o en charcas que gracias a la hipotermia mantuvieron sus constantes vitales como si estuvieran comatosos. Para evitar esta situación de riesgo hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones. Los lugares más seguros durante una tormenta eléctrica son los <strong>edificios y los vehículos </strong>-ahora entienden porqué me gustan las tormentas desde casa el interior de mi casa-, ya que conducen la electricidad hasta el suelo por su parte exterior, sin dañar a sus ocupantes.</p>
<p>Dentro de un <strong>edificio </strong>deben tomarse las siguientes precauciones:</p>
<ul>
<li>Cerrar/alejarse de puertas y ventanas.</li>
<li>No asomarse al balcón o ventanas abiertos para observar la tormenta.</li>
<li>Alejarse de instalaciones eléctricas.</li>
<li>No usar teléfonos fijos, sólo inalámbricos o móviles (sólo en el interior&#8230; nunca en el exterior).</li>
<li>Cerrar las puertas al salir.</li>
<li>Alejarse de la chimenea y NO hacer fuego en ella o apagarlo si esta encendido. De las chimeneas asciende aire caliente cargado de iones, lo que aumenta la conductividad del aire abriendo un camino para las descargas eléctricas actuando como un pararrayos.</li>
</ul>
<p><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/K6EcQuIfLWc&#038;fs=1" /><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><embed src="http://www.youtube.com/v/K6EcQuIfLWc&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>
<p style="text-align: justify">Dentro de un <strong>vehículo </strong>deben tomarse las siguientes precauciones:</p>
<ul>
<li> Cerrar todas las puertas y ventanas.</li>
<li> No tocar partes metálicas del vehículo.</li>
<li> Por ningún motivo abandonar el vehículo.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify">En caso de que el individuo sea sorprendido por la tormenta eléctrica mientras se encuentra al <strong>aire libre</strong>, se recomienda lo siguiente:</p>
<ul style="text-align: justify">
<li>En caso de haber un edificio o vehículo muy cerca, intentar llegar a él.</li>
<li>Alejarse de objetos altos (árboles, postes o cualquier objeto que sobresalga). Un árbol solitario por su humedad y verticalidad aumenta la intensidad del campo eléctrico. En cambio un bosque aunque sea pequeño (no un grupo de árboles) puede ser un buen refugio cobijándonos debajo de los de menor estatura.</li>
<li>Deshacerse de todo material metálico (piolets, bastones, mochilas con armazón&#8230;) y depositarlo a más de 30 metros de distancia. Los rayos aprovechan su buena conducción.</li>
<li>Alejarse de objetos y elementos metálicos como; vallas metálicas, alambradas, tuberías, líneas telefónicas e instalaciones eléctricas, railes de ferrocarril, bicicletas y motocicletas, maquinaria&#8230;<br />
La proximidad con grandes objetos metálicos es peligrosa incluso cuando no se esta en contacto con ellos, ya que la onda de choque producida por el rayo calienta sobremanera el aire lo que puede producir lesiones en los pulmones.</li>
<li>Buscar una zona que se encuentre un poco más baja que el terreno circundante.</li>
<li>No acostarse, ya que la tierra húmeda conduce muy bien la electricidad.</li>
<li>No echar a correr durante una tormenta y menos con la ropa mojada, esto es muy peligroso. Creamos una turbulencia en el aire y una zona de convección que puede atraer el rayo.</li>
<li>Intentar agacharse lo más posible, pero tocando el suelo sólo con las plantas de los pies en cuclillas.</li>
<li>No resguardarse en cuevas o accidentes geográficos similares, ya que se acumula el aire ionizado que aumenta la probabilidad de descarga.</li>
<li>Si notamos cosquilleo en el cuerpo, se nos eriza el cabello, o vemos brillar y echar chispas un objeto de metal <strong>HAY QUE ECHARSE AL SUELO INMEDIATAMENTE</strong> porque la descarga de un rayo es inminente.</li>
<li>Si se va en grupo es aconsejable dispersarse unos metros y adoptar las posiciones y precauciones de seguridad, en caso de ir con niños para evitar el pánico o el extravío mantener contacto visual y verbal con ellos. Si un rayo afecta a una persona las demás en contacto pueden verse afectadas por la descarga, por esto mismo también es recomendable alejarse de rebaños.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify">De pequeña, en el colegio, nos enseñaron una sencilla técnica para saber si la tormenta se acerca o se aleja. La técnica es un simple cálculo en el que tenemos que hacer lo siguiente: Como la velocidad del sonido en el aire es 340 m/s, para determinar la distancia a la que caen los rayos, sólo es necesario contar los segundos entre relámpago y trueno, y dividir este número entre tres. El resultado estará dado en kilómetros. Según este resultado, sólo se deben abandonar las medidas de precaución si la tormenta se encuentra a más de diez kilómetros de distancia (30 segundos entre relámpago y trueno), ya que pueden acercarse a gran velocidad. Y por último, otro truco, pero que no siempre es útil: Otro elemento para saber que el rayo puede <em>&#8220;dispararse&#8221;</em> en fracciones de segundo es el campo electrostático que eriza los pelos, preanuncio del <a href="http://es.youtube.com/watch?v=BEuMyoLrJ8g" target="_blank"><em>&#8220;pulso electromagnético&#8221;</em> </a> capaz de afectar a cualquier dispositivo como cámaras, móviles&#8230; o marcapasos.</p>
<p style="text-align: justify">Todos recordaremos, la tormenta que se cebó en la zona de Alcázar de San Juan el año pasado. Calificada como una <em>&#8220;supercélula&#8221;</em> dejó caer toda su virulencia y acompañamiento eléctrico. En esta página un cazatormentas español -sí, no sólo en el Discovery hay cazatormentas, en España también- explica cómo fue la evolución de esta supercélula según su experiencia y con sus propias imágenes: <a href="http://www.cazatormentas.net/supercelula_Alcazar_de_san_juan.html" target="_blank">TORMENTA DE ALCAZAR.</a> La mayoría conocemos las consecuencias y todo lo que conllevó, pero ese es otro tema como la construcción en zonas tradicionales de cañadas. Vídeo: <a href="http://es.youtube.com/watch?v=ZQKV97h8JPs" target="_blank">inicio</a>, <a href="http://es.youtube.com/watch?v=8KuLHr5xzUs&amp;feature=related" target="_blank">desarrollo</a>, <a href="http://es.youtube.com/watch?v=v7D8so2dkcM&amp;feature=related" target="_blank">final</a>, <a href="http://es.youtube.com/watch?v=czIRNqhqa-w" target="_blank">después.</a></p>
<p style="text-align: justify">Con todo lo relatado -siento la extensión- pueden preguntar porqué tanto rollo sobre los rayos. Pues bien, todo este largo escrito es para regañar, una vez más, a unos amigos que el otro día hicieron el gamba cuando les sorprendió una tormenta en la sierra. <em>&#8220;¡¡No veas cómo nos hemos acordado de ti!!&#8221;</em> -fueron sus primeras palabras al verme-. Y luego, los muy zopencos me contaron su aventura. Mis queridos amigos, fueron a pasar el día a una sierra cercana y a la hora de la siesta les pilló por sorpresa una tormenta. Empezaron las risas con chistes y chanzas de cómo una servidora se habría puesto si hubiera ido y visto en ese berenjenal a cielo descubierto -por suerte, estaba ocupada en otros menesteres y no pude acudir-. El pitorreo fue a más y desoyendo mis consejos, tantas veces repetidos en el pasado, se pusieron a hacer el indio en mitad de un claro y mojándose con la lluvia. Otro se puso debajo de un árbol haciendo más gracia y al más avispado le dió por coger el móvil para mandarme un mensaje. ¿A que es muy gracioso? En verdad les digo que existe la justicia divina porque <em>&#8220;mis queridos&#8221; </em>tuvieron una lección de órdago. Mientras se lo pasaban de lo lindo, un rayo cayó tan cerca de donde estaban que la onda expansiva les hizo tirarse al suelo, notaron como todo a su alrededor retumbó de forma acojonante y el ruido les dejó una pitada de oídos que les duró unas horitas. Tras el susto, corrieron a refugiarse al coche donde esperaron que amainaran las iras atmosféricas para luego poner rumbo a casa. Claro que se acordaron de mi, a la fuerza, pero ahora sí que me harán caso y desde luego que aprenderán a respetar las fuerzas de la naturaleza. ¡¡¡Menudos tontainas a los que aprecio!!! Aunque haya sido de esta manera, han aprendido la lección. Hay que ser más prudente que temerario y más respetuoso que alocado. En parte, me alegro que les haya pasado -sin consecuencias negativas-, pero hay gente que sólo aprende &#8220;dándose hostiazos&#8221;. Menos mal, que tengo otros amigos más sensatos, que aprendieron gracias a verme en plena crisis de pánico por las calles de Ciudad Real corriendo como alma que lleva el diablo en busca de un refugio seguro. Seguro que Amandine y Rander no lo olvidan en la vida&#8230; más que nada por las risas que se echaron a mi costa (mil besos os mando desde aquí).</p>
<p style="text-align: justify">Para concluir este largo escrito, esto va para los interesados en el tema, la Agencia Estatal de Meteorología&#8230; tiene una aplicación para detectar los rayos caídos en el territorio nacional. Les recomiendo su visita y vean cómo se desarrollan las tormentas. <a href="http://www.aemet.es/es/eltiempo/observacion/rayos#animacion" target="_blank">AEM</a>.</p>
<p style="text-align: justify">
<p style="text-align: justify">Un saludo y recuerden&#8230; ser precavidos.</p>
<p style="text-align: justify">Más vídeos:</p>
<p><a href="http://es.youtube.com/watch?v=aomqVlYaytI" target="_blank">Bombero herido por rayo</a></p>
<p style="text-align: justify"><a href="http://es.youtube.com/watch?v=rqpcn1IaUr4" target="_blank">20 heridos por un rayo en un funeral</a></p>
<p style="text-align: justify">Noticias:</p>
<p><a href="http://www.20minutos.es/noticia/417350/0/sobrevive/alcanzado/rayo/" target="_blank">Atravesado por un rayo mientras repostaba</a></p>
<p><a href="http://www.20minutos.es/noticia/235388/0/rayo/cae/cerca/" target="_blank">Cuando un rayo cae a medio metro de ti</a></p>
<p><a href="http://www.20minutos.es/noticia/160185/0/rayo/foto/tormenta/" target="_blank">Cuando casi te parte un rayo&#8230;</a></p>
<p><a href="http://www.20minutos.es/noticia/263980/0/buzo/muere/rayo/" target="_blank">Un buceador muere al alcanzarle un rayo a 9 metros de su barco</a></p>
<p><a href="http://www.20minutos.es/noticia/275435/0/rayo/mata/huelva/" target="_blank">Un rayo mata a un mariscador que trabajaba en una playa de Huelva</a></p>
<p style="text-align: justify">
<p style="text-align: justify">
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		<title>La vida de un gordo</title>
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		<pubDate>Fri, 23 Nov 2007 01:58:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aloque</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sucesos acaecidos]]></category>
		<category><![CDATA[dietas]]></category>
		<category><![CDATA[obesidad]]></category>
		<category><![CDATA[operaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Me opero o no me opero? Esa es la pregunta que antesdeayer me formulaba una desconocida que contactó conmigo para conseguir información. La llamaré Laura –sin su permiso-. Pero ¿quién está pensando en operarse? Pues una persona, como tantas otras, que está harta de ser una ballena, una foca, un objeto de mofa. Si, amigo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://aloque.miciudadreal.net/files/botero.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-62" style="border: 1px solid black;float: left;margin-top: 5px;margin-bottom: 5px" src="http://aloque.miciudadreal.net/files/botero-150x150.jpg" alt="El terror del espejo" width="150" height="150" /></a><em>¿Me opero o no me opero? </em>Esa es la pregunta que antesdeayer me formulaba una desconocida que contactó conmigo para conseguir información. La llamaré Laura –sin su permiso-. Pero ¿quién está pensando en operarse? Pues una persona, como tantas otras, que está harta de ser una ballena, una foca, un objeto de mofa. Si, amigo Pabormi, acabo de leer la historia de Lorena en tu blog con la que me he sentido identificada hasta en la fecha final… triste, pero coincide con mi cumpleaños. Por favor, no dejéis de leerla: <a title="HISTORIA DE LORENA" href="http://pabormi.miciudadreal.es/2007/11/la-venganza-que-eriza-el-vello/" target="_blank">HISTORIA DE LORENA</a> <span id="more-39"></span></p>
<p style="text-align: justify">Volvamos a Laura. Es una mujer joven que acaba de entrar en la treintena y parece que su vida va… “tirandillo”. Pero hay algo que la preocupa… sus 136 kilos. Las dietas hacen que baje, pero está cansada… cansada de efectos rebotes, de una lucha que parece no tener fin, de no mirarse al espejo sin pensar algo desagradable sobre si misma, de las miradas de la gente, de los comentarios a las espaldas, de la dictadura de la talla, de la báscula… Su fuerza de voluntad ya flaquea. Tras pensarlo mucho está pensando en la operación y busca información. En esa búsqueda, entre tantas cosas, ha dado conmigo. Y he ahí la cuestión o la responsabilidad: ¿qué puedo decir yo que pueda influir en la decisión de un desconocido? Puedo contar mi experiencia, pero no quiero ser motivo o razón para que alguien decida qué camino coger. A pesar de mi negativa inicial y de mis sugerencias para que se informe directamente con los médicos, ella quiere que sea yo quien de respuesta a sus dudas. ¿Por qué yo? Hace 4 años, cuando estuve en esa misma disyuntiva, huí de las vivencias personales y preferí que fueran los especialistas los que me dieran respuestas. Así que, amiga Laura, he aquí lo único que puedo darte. Mi historia, perdón, la historia de mi obesidad que es mi historia, mi vida.</p>
<p style="text-align: justify">De pequeña, mi peso estaba entre los límites hasta que cumplí los 10 años. Hace unos años, vi un vídeo de la cena de una Nochebuena y me asombré de lo grande que estaba. Parecía que tuviera 14 años cuando sólo tenía 10. Era la tercera más alta de mi clase y, a pesar de que las otras también eran grandonas, yo empecé a ensancharme más que ellas. Mi desarrollo se aceleró hasta el punto de tener mi primera menstruación con 12 años –un 20 de enero-. Era más alta que mi madre y mi envergadura notable. A los 13 es la primera vez –que recuerde- que fui al endocrino y no sólo por la predisposición genética que tengo al bocio, lo que más preocupaba a mi madre era mi elevado peso posiblemente provocado por un anómalo funcionamiento de la tiroides que quedó descartado tras los análisis que me hicieron. Recuerdo perfectamente cómo el especialista de la capital (2º endocrino que visitaba) se negó a ponerme a dieta mientras aún estuviera en etapa de crecimiento. <em>“Esperemos a los 16 o 17 años”</em> –dijo-, pero mi madre no esperó tanto. A finales de ese año hice mi primera dieta a la que la endocrina llamó <em>“Dieta de choque”</em>… y tanto choque fue que me provocó anemia. Normal, sólo eran 600 kilocalorías diarias. Tras esto, mi madre me dio un respiro, aunque siempre controlaba lo que comía y me regañaba en cuanto veía que picaba demasiado. Lo que provocó que, en ocasiones, comiera a escondidas para evitar que me pillaran.</p>
<p style="text-align: justify">Nunca pude comprarme la ropa que me gustaba o se estilaba, siempre tenía que acudir a las tallas más grandes cuando no había tiendas especializadas en tallas grandes. Tenía que comprar incluso ropa de hombre porque los cortes de sus pantalones permitían meter mis caderas. Nunca pude usar un sujetador de talla normal. Los míos tenían que comprarse en determinadas mercerías porque encontrar una copa D, E o F no es tarea fácil. Envidiaba a mis amigas por comprarse todo lo que querían fácilmente, mientras que ir de tiendas para mí era una tortura. Y sigue siéndolo. Para que se hagan una idea, con 17 años –esto lo recuerdo muy bien- pesaba 92 kilos con 1,70 de altura y usaba la talla 46 o 48. No recuerdo haber usado nunca la talla 42… ¡en mi vida! Estuve mucho tiempo estabilizada en los 92 kilos, pero al año siguiente empecé la universidad y mi peso subió a 106 kilos. Durante los años anteriores, fui a innumerables médicos e hice todo tipo de dietas. Creo haberlas probado todas, pero con poco éxito porque al cabo de unos meses te falla la fuerza de voluntad y te abandonas. Es horrible vivir a dieta. Uno de los innumerables endocrinos que visité me dijo que para cambiar mi obesidad debería estar a dieta, al menos, 5 años seguidos. <strong>¡¡¡5 años!!! </strong>¿Sabes lo que significa 5 años para una chica de 17 años? Mejor no respondo porque no podría transmitirlo.<br />
Y así seguí… mi obesidad no es fruto de comer demasiado. Nunca he comido mucho, pero si tenía ansiedad (y tengo), picaba entre horas y soy muy golosa. Pero nunca he sido la gorda que está así por atracarse a comer ni tampoco he sido una gordita feliz. ¡¡¡Odio y no soporto esos estereotipos porque son falsos!!! Aunque ahora cueste creerlo, soy increíblemente tímida, introvertida con una falta brutal de autoestima y seguridad en mi misma. Sólo me sentía protegida entre mi familia y mis amigos (que los he tenido y muy buenos). Sólo entre ellos me sentía segura y podía mostrar quién era realmente. Fuera estaba lo malo. Estaba la burla, las miradas de arriba a abajo y los chascarrillos a la espalda. Estaban las dependientas que me echaban de las tiendas porque no tenían talla para mí, estaban los chicos que me gustaban y no querían salir con gordas, estaban los jefes que no querían dar mala imagen, estaba el desprecio, el aislamiento, el dolor. Cuando estaba sola en el <em>“mundo exterior”</em> me hacía invisible para pasar desapercibida. Aunque esta enumeración la ponga en pasado, no piensen que es algo pasado porque sigue siendo mi presente y lo que vivo cada día. Si, sigo pensando así. No pueden imaginar lo que me costó hacer nuevos amigos en la universidad y qué poquitos he hecho, pero de una calidad humana inmensa que supieron ver debajo de tanta grasa y encontraron un corazón.</p>
<p style="text-align: justify">Si me llegan a conocer, verán que soy muy <em>“echá palante”</em>, con firmes convicciones, carácter, algo extrovertida y con una fuerte personalidad a la que no le importan los comentarios. Si, así soy o por lo menos una parte de mi. Es la fachada que me he construido para poder enfrentarme al día a día. Una máscara endurecida que me ayude a soportar los ataques, los desprecios, las decepciones, los miedos y las lágrimas. <em>“No dejes que nadie te pisotee”</em> me dijo con 12 años un monitor en un campamento. <em>“No les des lo que buscan. Tienes que ser más fuerte que ellos”</em>. Si <strong>JL</strong> supiera lo importantes que fueron esas palabras tras soportar la burla de todos los chicos del campamento cuando me vieron tirarme a la piscina y uno gritó <em>“¡Cuidado viene la ballena!”</em>. Salí de la piscina corriendo, me metí en la cama y no paré de llorar. No quise salir en todo el día, hasta que JL, extrañado al no verme aparecer para darle la brasa como todos los días, me encontró en mi cama. Nadie más apareció. Sólo él que ni siquiera era el monitor que estaba a mi cargo y le agradeceré siempre su consuelo. Lo bueno es que siempre se encuentran en el camino personas como él.<br />
Y retomando el hilo, con 22 años, me fui a otra ciudad a continuar mis estudios. Me fui ilusionada. Tenía ganas de empezar de cero, pero nuevamente la realidad que me encontré y mis complejos no ayudaron precisamente. Recalé en una ciudad en la que la apariencia casi es lo único. Y la mía nuevamente no entraba en los cánones y me volví a recluir y abandonar. Al año siguiente, comencé una nueva dieta y le puse todo mi empeño… quería cambiar y renovarme por fuera y por dentro… Es la dieta en la que más me he esforzado, pero, cosas de la vida, ha sido con la que mi cuerpo se rebeló. Engordé 20 kilos y, tras meses defendiendo mi inocencia ante el médico y mi madre que me acusaban de saltármela, tuve que enfrentarme a una nueva realidad. La vida útil de dietas ya se había acabado. Mi cuerpo ya sabía hasta latín y no se la daría con queso otra vez. El cuerpo aprende con cada dieta para defenderse de ellas y va aprendiendo haciendo que cada vez te cueste más perder y retenga más y más grasa por si hay nuevas carestías, hasta que un día tu cuerpo es tan resabiado que no le engañas más y ¡¡Adiós dietas!!</p>
<p style="text-align: justify">¿Y qué hacemos ahora? –se preguntó mi madre y yo también. No soportaba ese peso. Sólo mirarme al espejo y me aborrecía, aparte de que ni de coña pensaba en hacer actividades que me apetecían mucho porque no podría hacerlas o por si me lesionaba. Empecé a sufrir calambres en piernas al andar, dolores de rodillas que ni me dejaban dormir, la sensación de ser un globo a punto de estallar, la espalda, subir unas escaleras era asfixiante… etc. Estaba incómoda, me daba vergüenza salir a la calle y que la gente me viera, me torturaba cada minuto del día y mis complejos me dominaban por completo. Me sentía un monstruo, pero tendría que seguir viviendo y adaptarme, aunque yo deseaba desaparecer, quitarme de en medio o yo que sé.</p>
<p style="text-align: justify">Un día mi madre y me dijo <em>¿Y si te operas?</em> Ya sabía a qué se refería. Ya me había informado unos años atrás, pero me enfadé, discutimos y le pedí que no volviera a hablar del tema. Una parte de mi quería, pero otra estaba aterrada por operarse y preocupada por el coste que sería elevado y un sacrificio enorme para la economía de mis padres. Sin embargo, mi madre no se dio por vencida y se informó más sobre el tema hasta dar con un médico con buenas referencias y habló con mi padre que estuvo de acuerdo. La verdad es que puedo presumir del apoyo incondicional de mis padres durante toda mi vida. Nunca han escatimado esfuerzos y dinero si era por mi bien. Me han llevado a médicos por todo el país (privados la mayoría… no olviden que los gordos somos un gran negocio), me han acompañado siempre (incluso dejando sus trabajos por estar conmigo) y han sido los primeros en estar a mi lado en la operación. Muchos obesos que conozco no tienen la misma suerte. En una ocasión, montaron un viaje a Madrid sin decir el motivo. Cuando llegamos a Madrid, paramos ante una tienda de tallas grandes (cuando no se estilaban y en Madrid sólo había 2), lo entendí. Mi madre oyó hablar de esa boutique y lo planeó todo para que pudiera ir a una tienda y comprarme lo que quisiera que me valiera y fuera juvenil. Y así fue, me probé de todo. No había tallas, sino colores y la mía era la blanca que era la talla más pequeña y me sentí genial… hasta que vi el precio. ¡¡¡Un abuso, un atraco!!! Una camisa de cuadros normalita costaba 20.000 ptas. Entonces me quise ir. No permitiría que mis padres hicieran la locura de pagar eso. Pero mis padres insistían en quedarse y me trajeron un vestido de noche. Justamente necesitaba eso para la boda de un amigo. Me lo probé y era precioso. Salí del probador y se lo mostré a mis padres que no me dejaban ver el precio. De pronto, salió una mujer del probador de al lado con el mismo vestido y al verme, me miró con envidia y me dijo que ojalá pudiera ella estar como yo. Yo la miré y me sentí feliz de no estar como ella. ¿Cómo podía pensar eso cuándo yo había vivido desprecios? ¿No tendría que solidarizarme con ella? Al final, conseguí ver el precio: 100.000 ptas. Me lo quité y pedí irme… por supuesto sin el vestido, pero me sentí orgullosa de que mis padres estuvieran dispuestos a todo por verme feliz. Aunque no se lo haya dicho nunca, les doy las gracias.</p>
<p style="text-align: justify">Otra vez me he ido… perdonad pero no es fácil resumir toda una vida de vivencias en pocas líneas. Decía que mis padres llegaron a un acuerdo y esperaron el momento: las vacaciones de verano. Me sentí acorralada, me enfadé y volví a negarme, pero mi madre me dio un plazo para que lo meditara: <strong>16 de septiembre</strong>. Día en el que el cirujano me recibiría. Y yo me fui de monitora a un campamento… Siempre tengo miedo de la respuesta que tendrán los niños al ver a la monitora gorda y a ese fui especialmente frágil como para aguantar una mala reacción. Era un campamento multiaventuras –los que más me aterran- porque no me veo capaz de hacer nada por mi estado, pero tuve unos superiores más cabezotas que me obligaron a hacer todas las actividades llegando, incluso, a acontecer que la monitora llorara de miedo más que los críos. Salvando los primeros días, se portaron muy bien conmigo hasta que me enteré de mi mote: <strong><em>“La monitora banquillo”</em></strong> porque siempre me acobardaba y no quería hacer nada. Pues tanto me dolió que por orgullo me apunté a un bombardeo, me tragué mi miedo –aunque si lloré- y me tiré en rappel, subí a un árbol, hice raft…. Bla, bla, bla. El penúltimo día, haciendo senderismo, perdimos la ruta. Además, tuve la mala pata de caerme y fastidiarme la rodilla. Agosto, mediodía, casi sin agua, sin cobertura de móvil, perdidos en el monte 30 niños y 5 monitores –bueno 4, yo era un lastre-. Sabíamos que si tirábamos al norte nos encontraríamos la carretera y podríamos encontrar ayuda. Nos dividimos en 3 grupos y yo por supuesto iba en el último con un monitor que me ayudara y un niño, Juan, que no quería irse por si necesitaba su ayuda. Por el camino, siguiendo la pista de los grupos de cabecera, encontramos más niños y descansábamos a menudo porque no podía andar. En una de las paradas, me derrumbé delante de los niños –lo que nunca se debe hacer- y Juan sacando un móvil que tenía escondido me animó diciendo que lo encendería y la guardia civil vendría a rescatarnos. Cuando vio que no había cobertura, Juan se vino abajo y el resto de niños también. Y ahí reaccioné. Empecé a hacer chistes de nuestra situación y les animé a seguir. El otro monitor, Joaquín, fue mi héroe porque ayudar a mover a un peso muerto de 126 kilos –aunque él era fuerte- por barrancos es una heroicidad. Y conseguimos llegar a la carretera donde nos esperaban el resto con botellas de agua. Llegué al campamento con los dos pantalones que llevaba (unos ciclistas y unos de algodón) enseñando el culo de tanto arrastrarlo por las pendientes, pero juré a los niños que les invitaría a todo lo que quisieran del bar del campamento en cuanto llegáramos y así lo hice. El último día, entregamos las orlas a los niños (al más simpático, al más popular, etc). Yo pedí a los monitores hacer una a Juan: orla al Juan Sin Miedo, mi héroe. La sorpresa fue al final… los niños, decidieron hacerme una a mí y los monitores habían consentido. Cuando me la pusieron, decidí que me operaría. No quería ser una inútil… quería agilidad de movimientos.</p>
<p style="text-align: justify">Y me operé el 12 de diciembre de 2003, perdí 45 kilos y ahora ando por los 85 que es un peso cómodo que no me priva de nada (bueno, al comprar ropa), luzco los colgajos de piel que me sobra, mis lorcillas, mis cicatrices, y demás. ¿Me arrepiento? <strong>NO</strong>. Hay un después, hay unos efectos secundarios, hay unas limitaciones tras operarte y <strong>SI</strong> se puede volver a engordar. No soy una topmodel, pero estoy cómoda. Sigo teniendo sobrepeso, pero no la obesidad mórbida de antes. Sigo combatiendo diariamente mis complejos a diario, sigo enfrentándome al mundo hostil a diario, sigo, sigo, sigo. ¿En qué he ganado si tras operarme sigo gorda? En todo. He ganado salud, he ganado un poco más de autoestima, he ganado libertad e independencia, he ganado una oportunidad. Pero no es un punto y aparte, es un punto y seguido, la lucha conmigo, con la sociedad, con el mundo… sigue porque sigo fuera de los cánones, pero gané firmeza y fuerzas para no dejarme ganar y para callar esa vocecita que en los malos momentos me urgía a quitarme lo único que realmente poseo: la vida.</p>
<p style="text-align: justify">Laura, Lorena, Eva, Berta, María… da igual el nombre porque las vivencias son las mismas. El mundo no se puede cambiar porque no quiere cambiar, pero podemos cambiar nosotras. Fortalecernos, agarrarnos a lo que realmente nos hace felices y desechar el resto. Lo importante no deben ser los kilos, sino la salud de nuestro cuerpo y nuestra mente. El que hoy nos insulta, ya se encargará la vida de hacérselo pagar. Los que se ríen y mofan de los gordos, lo necesitan para demostrarse que son mejores a alguien, pero qué vacíos están por dentro que para ser alguien destrocen a otro. ¡¡¡<strong>ANIMALES </strong>que no valoran el daño que causan las <strong>palabras</strong>, los <strong>gestos</strong>, las <strong>actitudes</strong>!!!</p>
<p style="text-align: justify">Lorena, triste historia y, por desgracia, tan habitual. Identificada hasta la médula contigo porque tus vivencias ya las sufrí y las sufro en propia carne como tantas otras historias. Pero, ¿por qué no desististe de ese final? Yo tenía hasta pensado cómo irme, pero siempre me detenía el dolor que provocaría en mi familia y pensaba que no podía castigarles así con un trágico final con preguntas sin respuesta. Las mismas que me hago tras leer la historia de Lorena. ¿Por qué se cebaron contigo? ¿qué te faltó para poder seguir adelante? ¿Por qué? ¿Por qué?</p>
<p style="text-align: justify">Aquí les dejo el resumen de mi vida o de cualquier otra vida de obeso. Increíblemente resumida porque se podrían hacer muchos libros relatando sin cesar anécdotas de todo tipo. Si han llegado hasta aquí mi gratitud por haber compartido estas 3 historias mezcladas e inconexas, pero el corazón es el que ha escrito y mi mente no ha podido procesarlas ni argumentarlas para dar una clara exposición. Es lo que tiene mientras brotan las lágrimas al escribir. Disculpen la extensión, pero es imposible resumir más. Sólo espero que tras esta lectura, sean más comprensivos con los gordos. En el ejemplo de Lorena vemos claramente hasta donde pueden llevar las vejaciones a una persona en la flor de la vida. El poder de una palabra, una mirada, un gesto tiene un poder aterrador sobre el alma de una persona. Seamos conscientes y aprendamos a usarlo para el bien y no para el mal.</p>
<p style="text-align: justify">Por cierto, al final no les he dicho qué ponía en la orla que mis chicos me regalaron el último día de campamento. Orla que aún cuelga del cabecero de mi cama. Esa pequeña manualidad hecha con tanto cariño reza…</p>
<p style="text-align: center"><strong>“MONITORA GACELA DE LOS BARRANCOS”</strong></p>
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		<title>Adiós Paco Adiós</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Nov 2007 15:11:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>aloque</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sucesos acaecidos]]></category>
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		<description><![CDATA[Estoy buscando información sobre las fases del duelo, pero la información es inútil en el estado en el que me encuentro. Según las 5 fases famosas, me encuentro en la tercera: la ira. En eso sí que estoy de acuerdo. Estoy cabreada con un Dios, del que dudo su existencia, que ha permitido una de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify"><a href="http://aloque.miciudadreal.net/files/luto.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-61" style="border: 1px solid black;float: left;margin-top: 5px;margin-bottom: 5px" src="http://aloque.miciudadreal.net/files/luto-150x150.jpg" alt="estamos de luto" width="150" height="150" /></a>Estoy buscando información sobre las fases del duelo, pero la información es inútil en el estado en el que me encuentro. Según las 5 fases famosas, me encuentro en la tercera: la ira. En eso sí que estoy de acuerdo. Estoy cabreada con un Dios, del que dudo su existencia, que ha permitido una de las mayores crueldades que he vivido. Estoy cabreada con el mundo, la medicina, la biología, las tabacaleras, los gobiernos y con todo Cristo que se me ponga por delante.<span id="more-38"></span></p>
<p style="text-align: justify">Y no me vengan con lo del plan divino y la voluntad insondable de la divinidad que me han repetido incesantemente estos días porque… ¡¡¡porque no me lo trago!!! Es una respuesta-tipo creada para dar una respuesta a lo inexplicable, para calmar una rabia y un dolor agarrado al alma que no se cura con palabras… Frases usadas, exagerada y mecánicamente, vacías de sentimiento y contenido que aumentan más la rabia que inunda mi alma.”<em>Te acompaño en el sentimiento… lo siento… se ha ido a un lugar mejor… ahora por fin descansa… es la voluntad de Dios… es ley de vida… bla, bla, bla”</em> ¡¡¡Memeces!!! Tengo los oidos saturados de tanta verborrea, dicha con la mejor intención, de los amigos y allegados (también de espontáneos desconocidos que se mueren por cumplir) dentro del <em>“teatro”</em> que supone un funeral, pero que todos sabemos que es inútil, frívolo y aparente.</p>
<p style="text-align: justify">Sólo hay una realidad… Paco ha muerto. No ha podido luchar más. El cáncer le ganó la partida. Esa es la única verdad y la única frase que sí tiene un peso en muchos corazones, que sí tiene un demoledor contenido, pero sigue sin tener sentido para mi mente. Se fue, ¿es el final? ¿Hay un después cuando no crees que lo haya? Esa es la tortura de la incoherencia y de la esperanza. Ojalá lo haya porque él lo creía, ojalá esté en otra dimensión y su vida no haya acabado para siempre… pero esa esperanza que a muchos basta para calmar su sufrimiento… a mi no me vale porque necesito certezas en medio de unas creencias, de una fe y de una esperanza que no poseo.</p>
<p style="text-align: justify">Muchas veces, durante su enfermedad, he intentado escribir sobre él. Robar a mi corazón las palabras justas que expresaran lo que significa para mi, pero mi mano se negaba a escribir porque me sabía a despedida y no quería eso. Lo postergaba para poder hacerlo como celebración de una recuperación. Recuperación que no llegaba, que se demoraba y que finalmente no ha llegado. Ahora también me cuesta porque no quiero caer en el típico que maravilla de persona era –que sería la verdad- pero no quiero caer en topicazos.</p>
<p style="text-align: justify">Simplemente, Paco fue una persona sencilla, cercana y humilde que afrontó todas las adversidades que le presentó la vida con fuerza, orgullo y tesón. Trabajó para sacar a su familia -¡y qué maravilla de familia tienes!- en su intento de darles todo lo que a él le faltó. Les transmitió todas sus virtudes, pero sobretodo la humildad, la honradez y la dignidad. Un gran hombre cuya aspiración era disfrutar de la vejez con su mujer en compañía de sus hijos y nietos… y aquí Dios, el destino, la fortuna… como narices quieran llamarlo les empezó a castigar. ¿Por qué? Si existe Dios no tiene perdón castigar al justo con tal desmedida habiendo suelto tanto hijo de…. sin castigo. Primero se cebó en él con una batalla que ganó, luego castigó a su mujer –la persona más buena que conozco y con una fuerza increíble- no una sino dos veces, luego le volvió a dar un palo más a él afectando a toda la familia… y no feliz Dios, el destino, la fortuna… le quiso dar la puntilla desoyendo rezos, ruegos y peticiones hechas con el corazón en la mano. ¿Esto es justicia? Esto es saña y desde aquí elevo mi queja a Dios como llevo haciéndolo cada día que miro al cielo. Paco también fue un hermano fuerte que ocupó el puesto de patriarca o cabeza de familia cuando su padre faltó. Un segundo padre para sus hermanos, un hermano más para sus cuñados y un tío y un segundo abuelo para sus sobrinos. Era un referente para muchas personas y eso hace que la pérdida para toda la familia, en su conjunto, sea mucho más dura. En resumen, una gran persona de la cabeza a los pies de la que nos enorgullecemos muchísimo y de la que presumo por el inmenso honor de haberla conocido.</p>
<p style="text-align: justify">¿Entienden ahora mi ira? Si, me dirán que la vida nunca es justa… Cierto es, pero como ya les he dicho… no me valen las palabras en estos momentos. Sólo me queda continuar con mi duelo y cuando tenga más fuerzas pondré en práctica lo que uno de mis tíos me aconsejó cuando perdí a mi abuelo: <em>“No dejes que muera por segunda vez”</em>. Y no lo permitiré. La segunda muerte es el olvido, así que mantendré su recuerdo muy presente, su presencia la tendré en mi alma y los momentos vividos atesorados en mi corazón y compartidos con mis familiares. Si no hay más allá, en el más acá seguirá vivo y junto a los que le queremos.</p>
<p style="text-align: justify"><strong>¡¡¡Te quiero mucho, tío Paco. Muchísimo!!!</strong></p>
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